Los 130 pilotos civiles de Boliviana de Aviación (BOA) están en estado de emergencia por la disposición de la Dirección de Aeronáutica Civil (DGAC) que señala que todos los pilotos con licencia aeronáutica en el país deben someterse a una recalificación del nivel de competencia lingüística (inglés), medida que en criterio de los profesionales es ilegal y los deja mal parados ante la comunidad internacional. La Asociación de Pilotos Civiles de Santa Cruz también emitió un reclamo y presentó una carta abierta al director de la DGAC, general Celier Aparicio Arispe, para que deje sin efecto la medida. 

“(Aparicio) Insiste en llevar un proceso de recalificación que no es legal, tiene que respetar los periodos de vencimiento de las licencias. Él quiere hacer esto porque asumió un compromiso personal con la autoridad de aviación de EEUU y quiere quedar bien con ellos y ganar buena imagen, sacrificando a la aeronáutica civil y haciendo quedar muy mal a los pilotos bolivianos”, denunció el abogado de los pilotos de BOA y de Santa Cruz, Alvaro Munguía, en contacto telefónico con EL DEBER.  

El jurista asegura que toda la comunidad aeronáutica en el país está afectada por la disposición  y afirma que se está tomando represalias contra los pilotos que denuncian. Otros sectores también están en estado de emergencia, es el caso de los trabajadores de Assana, Lloyd y jubilados. 

“Los pilotos de BOA denuncian toda la arbitrariedad con que se maneja la DGAC y la vulneración de derecho fundamentales. Incluso los pilotos de BOA iban a parar las operaciones de la aerolínea por la recalificación de competencias lingüísticas”, indicó. 

A modo de graficar el problema, Munguía indica que cuando una persona obtiene su permiso de conducir tiene su respectiva fecha de caducidad, la DGAC determinó, a raíz de un incidente aéreo en EEUU con un piloto -que no pasó a mayores-, por una cuestión de coordinación entre la torre de control y el piloto,  que a “todos los pilotos se les quita la licencia si no vuelven a dar el examen de inglés”. “Esto no puede ser, no porque un chofer haya causado un accidente vamos a quitar la licencia a todo el mundo y tengan que hacer el examen de nuevo, este señor quiere hacer eso”, afirmó.  

Los pilotos de BOA, de Santa Cruz y de Beni, que presentaron sus reclamos, incluso al presidente Evo Morales, suman más de 500. 

 

Ante la denuncia, el director general de la DGAC respondió asegurando que su trabajo vela por la seguridad operacional en el marco de la normativa aeronáutica vigente. “Nosotros somos los más interesados en velar por la seguridad operacional. Esa es nuestra tarea”, manifestó la autoridad, en conferencia de prensa, según publicó la agencia ANF.

Un comunicado de la DGAC también ratifica que “en el marco de sus atribuciones y competencias, tiene el compromiso de cumplir y hacer cumplir la normativa aeronáutica vigente, velando por la seguridad operacional”. 

Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Milton Claros, se refirió al conflicto este lunes y dijo que se trata de denuncias de casos puntuales y negó conflicto en el sector aeronáutico. "Hay temas que son muy puntuales; ustedes saben muy bien que de un tiempo a esta parte hemos trabajado de manera continua en el mejoramiento de la seguridad operacional. Prueba de ello es que el año pasado hemos tenido una mejora en la calificación de las auditorías de la OACI, y esa mejora no se logra con eventos adversos", señaló en conferencia de prensa.

Este es el comunicado de los pilotos de BOA publicado en un diario de Cochabamba.