Opinión

Diplomáticos fantasmas

Guido Alejandro Arana Hace 3/2/2019 8:00:00 AM

El rotundo fracaso en nuestra demanda contra Chile en La Haya se debió, sin duda, a la imprevisión de S.E., a su incomprensible confianza en quienes juegan a diplomáticos desde hace más de 13 años, que han llevado de tumbo en tumbo al país, zarandeándolo hasta dejarlo aislado, “solo en su agonía”, al lado de Maduro, Ortega, Díaz-Canel, y de algunos mandatarios antillanos.

Claro que, como Maduro, cuando se le advierte a S.E. del aislamiento de Bolivia, saltan sus diplomáticos fantasmas a decir que el Estado Plurinacional tiene como firmes aliados a Rusia, China, Irán, India, Corea del Norte, a todas las naciones musulmanas, y que con eso está de su lado más de medio planeta. De lo que no se dan cuenta es que a esas lejanas naciones les importamos un rábano, que ni siquiera nos ubican en el mapa, que no sea cuando se trata de incomodar a EEUU.

Aparte del ‘vice’, de los ministros Quintana y Arce Zaconeta y del embajador Sacha Llorenti, que juegan a internacionalistas, pocos pueden sugerirle algo de diplomacia a S.E., entonces el hombre está liquidado. Y está liquidado porque tuvo un error inicial y fue convertir al Ministerio de Relaciones Exteriores en la cara folclórica de Bolivia, en el lado pintoresco, que hiciera ver a nuestro país como algo naif, aimara, multinacional y pachamamista. El rostro de la Cancillería, por tanto, debió ser indígena, aunque esos cancilleres no tuvieran idea en materia diplomática y por tanto no pudieran sugerirle nada útil ni creativo a S.E.

¿Cómo es posible que don David Choquehuanca estuviera como jefe de la diplomacia nacional durante más de una década, si después de una década seguía diciendo que no sabía de diplomacia porque no era su tema? ¡Es inconcebible que no aprendiera algo! Quienes lo conocen afirman que es una buena persona, pero, ¿y qué hacemos con buenas personas cuando se juega algo trascendental para el país? Sucedió lo mismo con el esotérico Huanacuni y con el actual, Pari, especializado en defender a Venezuela más que a Bolivia.

Los diplomáticos fantasmas suman y siguen, porque desde hace años que quienes le han prestado servicios útiles el MAS y a S.E., burlando las leyes o poniendo a su servicio a las FFAA, son premiados con destinos en el exterior, que no son precisamente decorativos, sino embajadas y consulados importantes. Para disimular y convertirlos en diplomáticos de carrera, hacen que quienes han favorecido el instinto torcido del régimen, realicen una suerte de pasantía de un par de meses en la Cancillería y así se los gradúa como competentes para desempeñarse en cualquier cargo exterior.

Eso sucede hoy con el exfiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, quien ya prestó su declaración jurada en la Contraloría para asumir un puesto en el Ministerio de Relaciones Exteriores y luego, se supone que debidamente ilustrado en unas semanas, irá de Cónsul General a Santiago de Chile.

¿Por qué un diplomático fantasma a Chile? ¿Acaso no nos han dado un revolcón los chilenos en La Haya que ha puesto en zozobra la cuarta candidatura presidencial de S.E.? ¿Tiene que ir Guerrero a convencer a los chilenos de que en La Haya no fueron muy claros los jueces y que salimos más o menos empatados? Claro, el problema es que el MAS no tiene gente para nada y cumple con aquellos a los que debe favores.

¿Sabrá Guerrero que se está acabando el ALBA y Unasur? ¿Qué ahora se acabó con los del Foro de San Pablo? ¿Qué Chile nos ha invitado a participar de Prosur, un organismo que reemplazará a la Unasur chavista y evista? Es un convite lleno de ironía o de veneno que pondrá a prueba si las pasantías de los diplomáticos fantasmas son suficientes y también cuánto ha aprendido Pari en sus años en la OEA.