"Fiasco y fracaso", esos son las dos palabras que utiliza la oposición para describir las inéditas elecciones primarias en el país, que tuvieron lugar en esta jornada con un ausentismo de más del 70 por ciento. Cerca a 1,3 millones de militantes, de 1,7 habilitados, no acudieron a votar.

"Probado. Las primarias fueron un fiasco. Casi el 70% de los masistas le dijo NO! a Evo Morales. No pudo legitimarse ni ante sus votantes. Nuestra decisión de no votar fue seguida por el 95% de nuestros inscritos, gracias por esa decisión!!!" (sic), escribió en su cuenta en Twitter el candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa.

El proceso electoral fue duramente criticado, debido a la existencia de candidaturas únicas, es decir, ninguno de los nueve binomios en carrera podía perder, debido a que solo bastaba un voto para su validación de cara a las elecciones generales de octubre.

"El MAS no logró su objetivo, el MAS fracasó. Más del 25% de las mesas (electorales) no se abrieron por falta de delegados y en las más de 5.000 mesas en las que estuvimos recolectando datos no se llega al 40% de los votos", dijo a su turno el postulante de Bolivia Dice No, Óscar Ortiz.

Los datos indican que menos de 400.000 personas acudieron a sufragar y los partidos, salvo el MAS, no pudieron superar el 10 por ciento de participación, en parte por la campaña que realizaron, para evitar que sus militantes participen de los comicios.

"En esta jornada de elección primaria se constató la presión y el chantaje del gobierno del MAS a los empleados públicos para que voten y hagan votar por lo menos a 7 personas más. Los vehículos del Estado, sin restricción vehicular -qué casualidad, ¿no?-, trasladaron y acarrearon votantes", agregó Víctor Hugo Cárdenas, candidato a la presidencia por UCS.