¿Bolivia aprovecha correctamente los convenios comerciales que tiene?, fue la consulta que hizo EL DEBER a los empresarios ligados al sector exportador: la mayoría respondió que no por diversos factores, pero el principal es el ideológico. La visión política nacional choca con el libre mercado imperante en la región. En la actualidad, el país tiene convenios con la Comunidad Andina (CAN), Mercosur (Mercado Común del Sur), Estados Unidos, Chile, Venezuela y Cuba. Pero el déficit comercial con estos bloques y países llegó a $us 1.236 millones.
Y la tendencia es que el déficit continúe, aseguraron miembros del sector. Todos coinciden en que se deben mejorar las condiciones de los exportadores. Además, agregaron que los problemas internos el país se enfrentan a medidas proteccionistas de las naciones vecinas.

Cifras duras
De acuerdo con datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), en el último año el saldo comercial entre Bolivia y la CAN registró un déficit comercial de $us 174 millones. Con el Mercosur el balance también fue negativo en $us 84 millones.
Pero si no se toma en cuenta la exportación de gas natural, hacia  Argentina y Brasil, que son parte de este bloque comercial, el déficit llega a $us 2.658 millones. 
Incluso con mercados muy pequeños como Cuba, el país registra un saldo desfavorable de $us 1.024. Con Venezuela, un aliado ideológico de la actual administración del Gobierno, hay un saldo desfavorable de $us 5 millones registrado en 2017.
La relación con Europa desde 2012 registra números rojos. En la última gestión, las exportaciones al viejo mundo llegaron a $us 761 millones, pero las importaciones superaron los $us 1.000 millones, según datos oficiales.  

Hablan los actores
Wilfredo Rojo, presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), dijo que los convenios no son aprovechados porque el país ha perdido competitividad, con relación a sus vecinos de la región.
“Hemos perdido competitividad en las ventas por el tipo de cambio y la excesiva burocratización para exportar”, afirmó el empresario. 
Sostuvo que las condiciones no son positivas para la actividad empresarial. Además, de que no hay una política de incentivo para abrir nuevos mercados.
Más crítico fue Oswaldo Barriga, presidente de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Santa Cruz (Cadex). El  ejecutivo afirmó que el tema ideológico no ha permitido que el país firme acuerdos comerciales con países como Estados Unidos, uno de los principales compradores a escala mundial, y con Europa.
“Por la visión país, y por un tema ideológico, Bolivia no firmó ningún tipo de acuerdo preferencial real”, afirmó.
Para el empresario, es necesario que el país siga los ejemplos de los bloques como la Alianza del Pacífico o el Tratado Trans Pacífico, creadas para impulsar las exportaciones de sus integrantes.
Para Barriga el país debe apuntar al mercado asiático. 
En la actualidad, China, India y Japón, países que están al otro lado del Pacífico, demandan gran cantidad de productos y lo seguirán haciendo al tener más de dos tercios de la población mundial, y eso, según Barriga, debe ser aprovechado por el país.
“Estos países van a demandar materias primas y si Bolivia no se prepara, otros países van a abastecer esas demandas”, afirmó. 
Dentro de las acciones requeridas para estimular el sector  exportador,  Barriga sostuvo que es necesario que el Gobierno revise la actual  política cambiaria. 
 Hace siete años, el Estado decidió congelar el tipo de cambio, en Bs 6,96 por dólar. Según los privados, la medida encarece los costos de producción y estimula la importación de artículos.
Javier Challapa, expresidente de la Federación de Pequeñas y Medianas Empresas de Santa Cruz (Fedemype), sostuvo que otro factor que limita la capacidad productiva y exportadora de los empresarios es que los costos de producción en muchos casos son tan altos que provoca que la manufactura boliviana pierda competitividad en comparación con los productos de la región.
“Desde el Gobierno se debe analizar y proponer medidas concretas que alienten la producción nacional. Se tiene que trabajar en el tema tributario, en los aranceles de importación de insumos y en los impuestos para los productos que son importados legalmente al país. Debe haber una presencia más fuerte del Estado a la hora de proteger nuestra industria, así lo hacen los demás países y el nuestro no debe ser la excepción, si es que buscamos tener una industria sólida y aprovechar mejor los acuerdos comerciales con las otras naciones”, precisó Challapa.

Proteccionismo
Otro factor que afecta el poco aprovechamiento de los convenios es la reducida oferta nacional y el proteccionismo de algunos bloques, en especial del Mercosur. 
“Los mercados para productos terminados bolivianos en el Mercosur son cerrados. No se pueden aprovechar las oportunidades de ese mercado”, dijo Guillermo Pou Mont, expresidente de la Caneb. 
Los principales actores del Mercosur son Argentina y Brasil, pero estos países “ponen muchas trabas de bienes de consumo final”. Para el 2017 las importaciones originarias del grupo a Bolivia, llegaron a $us 2.820 millones.
 En cambio la exportación de productos  finales (sin gas) totalizaron $us 162 millones. 
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Horacio Villegas, sostuvo que entrar a Brasil,  Argentina y Chile es difícil porque protegen sus mercados con barreras arancelarias y paraarancelarias.  “En cambio, en  el país no se restringe ningún tipo de producto de esas naciones”, dijo.
Sobre el futuro del sector exportador, Pou Mont afirmó que  “no hay condiciones para poder instalar agresivamente empresas industriales que aprovechen los pocos convenios que existen”. 
Por último, dijo que por la política estatal es poco factible buscar otros convenios.
 “Eso pasa por tomar decisiones políticas que el Gobierno ha dicho que no piensa tomar”, acotó. 
En reiteradas ocasiones se llamó al Viceministerio de Comercio Exterior e Integración, para conocer su opinión sobre el tema, pero no fue posible hablar con el responsable de esta cartera, Clarems Endara.