Una polémica surgió en Londres desde que se anunció que 45.000 esqueletos serán desenterrados de un cementerio para construir la línea ferroviaria de alta velocidad. Según el diario londinense Evening Standard, citada por Infobae, alrededor de 61.000 personas fueron enterradas en los jardines de St James entre 1788 y 1853, cerca de la estación London Euston, donde ahora se emprendió la exploración arqueológica más grande del Reino Unido.

Ambientalistas y vecinos de Londres encabezaron varias protestas antes de que se cerrara la zona para que más de mil arqueólogos se pongan a explorar decenas de sitios donde ya se encontraron esqueletos, herramientas neolíticas, cerámicas medievales y objetos victorianos.

Se estima que entre los restos hallarán al capitán Matthew Flinders, el explorador que se dice que llegó a Australia -y le puso el nombre al país– y es conmemorado por una estatua en Euston Square, y Bill Richmond, el primero boxeador negro en alcanzar el reconocimiento internacional.

Mark Thurston, director ejecutivo de HS2, explicó: "Antes de abrir los túneles, colocar las vías y construir las estaciones, se está llevando a cabo una investigación arqueológica sin precedentes entre Londres y Birmingham".