Uno de los bastiones electorales de Evo Morales está dividido. En la ciudad de El Alto hay quienes exigen el regreso del expresidente y otros que esperan volver a sus actividades normales en medio de un Gobierno transitorio encabezado por Jeanine Áñez.

La división que palpita desde hace varios días en las calles de El Alto se reflejó en la última votación electoral en la que poco más de la mitad de los electores votó por Evo Morales.

En la ciudad más joven de Bolivia, el apoyo al líder cocalero cayó en 33% en diez años, según reflejan los resultados de los últimos seis procesos electorales, en una investigación realizada por el analista Rafael López.

En 2009, Morales alcanzó su máxima votación con 87% de respaldo y en octubre de 2019 llegó al 54%. El inicio del descontento fue en las elecciones presidenciales de 2014, cuando la curva de votación a favor de Evo Morales en El Alto comienza a bajar.


La ciudad vecina de la sede de Gobierno, poblada en su mayoría por emigrantes del campo, jugó un papel clave para la llegada de Morales a la Presidencia. En octubre de 2003, fue la urbe que se paró frente al Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y tras varios días de manifestaciones, y con más de 60 muertes de por medio, logró derrocarlo.

La historia que sigue es conocida: el vicepresidente Carlos Mesa asumió las riendas del país hasta el año 2005, cuando renunció y entregó el mando a Eduardo Rodríguez Veltzé, hasta entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, quien convocó a las elecciones generales en las que por primera vez ganó Evo Morales.

En esos comicios, el dirigente cocalero logró el 77% de los votos en El Alto. Alcanzaría su mayor votación en 2009 (87%) pero no lograría mantener ese respaldo. En 2014 llegó al 72% y en referendo del 21F, en el que consultó si podría habilitarse para una nueva candidatura, el 58% de los alteños le dijo Sí.

En las elecciones del pasado 20 de octubre, en las que se detectaron una serie de irregularidades que hacen suponer que hubo fraude, el 54% de los alteños votó por Evo Morales. 

Aunque aún el porcentaje era bastante alto, el descenso de votación en 2014 fue la antesala de una pérdida importante para el MAS: pocos meses después, en las elecciones subnacionales de 2015, Unidad Demócrata -el partido opositor a Morales- ganó la Alcaldía alteña. Soledad Chapetón, entonces de 34 años, obtuvo el 54% de los votos y se convirtió en la primera mujer alcaldesa de ese municipio.

Extensión y votos

De los 134 recintos electorales habilitados en 2019, el MAS ganó en 83 mientras que la oposición, en suma, ganó en los restantes 51.

El dato revela que Evo Morales tuvo apoyo en una mayor extensión territorial de El Alto pero en zonas periféricas y menos pobladas, en tanto la oposición concentra a sus votantes en regiones consideradas “céntricas” y con mayor densidad.