Siete muertos y una decena de heridos causaron dos tiroteos en Estados Unidos en menos de 24 horas. El primero ocurrió en una residencia en California y el segundo en el supermercado Walmart en Duncan (Oklahoma).

“Una mujer y un hombre han muerto en un coche y un hombre en el exterior” del vehículo estacionado en el aparcamiento del Walmart, indicó la policía en su página de Facebook.

Las autoridades encontraron una pistola en el lugar, precisó el cuerpo.

Según el jefe de la policía de Duncan, Danny Ford, citado por el canal de televisión TNN-ABC, el sospechoso del ataque es uno de los fallecidos.

Testimonios recogidos por el canal local precisaron que el autor del ataque se acercó a las víctimas y les disparó.

Después, según los testigos, el supuesto autor de los disparos se pegó un tiro mientras un cuarto hombre sacó un arma para enfrentarse a él.

Los centros educativos de la ciudad fueron cerrados temporalmente hasta que recibieron garantías de la policía para abrir otra vez con normalidad, dijeron en un comunicado las escuelas públicas de Duncan, una ciudad de 22.000 habitantes situada a 120 kilómetros al sur de Oklahoma City, la capital estatal. Según el medio local Duncan Banner, la policía recibió poco antes de las 10:00 una llamada en la que se alertaba de disparos en la tienda que habían provocado tres víctimas mortales.

Tiroteos

Estados Unidos sufre reguralmente tiroteos mortales que reviven el debate sobre la proliferación de armas de fuego sin que la legislación sobre este problema haya avanzado significativamente.

En agosto, un tiroteo en un supermercado Walmart de El Paso, Texas, dejó 22 muertos, y fue seguido horas después por otra matanza en un concurrido barrio de Dayton, Ohio, con nueve muertos.

El atacante de Texas denunció en un manifiesto publicado antes de la masacre una “invasión hispana en ese estado. Después de estas tragedias, Walmart decidió a principios de prohibir la venta de municiones para algunos tipos de armas semiautomáticas.

El domingo por la noche, cuatro jóvenes murieron y otros seis resultaron heridos en un tiroteo durante una reunión familiar en Fresno, en California. Se desconoce la identidad de los autores del ataque y motivo por el que fue perpetrado.

Cuatro muertos en California

Al menos cuatro personas murieron a tiros y otras seis resultaron heridas el domingo por la noche cuando una persona armada irrumpió en una residencia privada de la ciudad de Fresno, en California, donde varias personas, entre ellas niños, se habían reunido para ver un partido de fútbol americano.

La policía indicó que había al menos 35 personas en la casa, en una “reunión de familia”, cuando un sospechoso entró al patio trasero y abrió fuego.

“Todo el mundo estaba viendo el fútbol cuando el sospechoso llegó a la residencia, se escabulló al patio trasero y abrió fuego”, dijo el jefe adjunto de la policía, Michael Reid, a periodistas en el lugar.

“Tres personas murieron en el lugar, todos hombres de entre 25 y 30 años. Otro herido que estaba en condición crítica y fue trasladado al hospital, donde falleció”, añadió el oficial, explicando que las víctimas tenían rasgos asiáticos. Las otras seis personas heridas están fuera de peligro.

Según este responsable, no se descarta que haya más de un sospechoso. El autor o autores de los disparos se dieron a la fuga y la policía está rastreando el lugar, examinando las cámaras de vigilancia e interrogando a vecinos, que fueron quienes alertaron a la policía.

SUBE LA PRESIÓN SOBRE LOS REPUBLICANOS

El tercer tiroteo masivo en California en menos de una semana, que dejó el domingo cuatro muertos en una fiesta familiar, y uno en Oklahoma, donde fallecieron ayer tres personas, desataron llamados a los republicanos para aprobar leyes que prevengan la violencia armada en Estados Unidos.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo este lunes “¡Ya basta!”, al referirse al ataque contra un grupo de personas que estaban en una fiesta en Fresno.

“La tragedia diaria de la violencia armada continúa infligiendo terror y violencia en las comunidades de todo el país. Los estadounidenses merecen una acción real para mantenerlos a salvo”, dijo la congresista.