Al llegar la noche había vuelto la calma a Yapacaní. Tras varias horas de reunión entre dirigentes vecinales y autoridades departamentales y nacionales del MAS, en las que también participaron altos mandos de la Policía y las Fuerzas Armadas, se había decidido disolver el bloqueo en la población, distante a 132 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra. Pero la paz no duró mucho. En la agonía de este sábado,  los partidarios del expresidente Evo Morales retomaron los puntos de bloqueo, después de que se fueron los militares y policías.

El acuerdo se había sellado, incluso, con un abrazo entre los representantes de las partes. Fue en vano. La movilización continúa y una de las principales vías de acceso a la capital cruceña vuelve a quedar cerrada. 

Para disuadir a los bloqueadores se había acordado desarrollar y cumplir con un pliego petitorio, que establecía que no haya persecución en contra de los manifestantes, la liberación total de los detenidos en los enfrentamientos que hubo con la Policía y el repliegue del Ejército a sus bases militares.

De 28 detenidos que hubo durante los enfrentamientos, en las últimas horas se liberaron a 22. El resto de aprehendidos ya fueron procesados, debido a que se encontraron indicios de participación en los actos violentos de los últimos días, por lo que se requiere otro tipo de procedimientos legales para obtener su libertad.