El periodista de la red privada de televisión PATFernando Bustamante y el camarógrafo de la Red Uno de Cochabamba César Baldelomar resultaron heridos al estallar un artefacto explosivo lanzado contra ellos por un manifestante que integraba grupos de productores de hoja de coca afines al expresidente Evo Morales, durante un enfrentamiento con la policía, en la zona del puente Huayllani, en el  kilómetro 10 de la avenida Villazón del municipio de Sacaba.

El grupo de productores de coca intentó ingresar a la ciudad de Cochabamba, tratando de esquivar el cordón policial y militar que actuaba como bloque de contención. Realizó una marcha exigiendo el retorno de su líder, el expresidente  Evo Morales, actualmente asilado en México.

El enfrentamiento entre policías y cocaleros se extendió por más de dos horas. El comandante de la Policía, Jaime Edwin Zurita, denunció: “Los manifestantes llegaron con armas de fuego, dinamitas, bombas molotov, bazucas caseras y diferentes explosivos. Nosotros no usamos armas letales”. Enseñó un fusil Máuser, calibre 7.65 decomisado a uno de los manifestantes.


Los periodistas realizaban cobertura de esta protesta  en un ambiente de hostilidad de los productores de coca contra el trabajo informativo y en medio de gritos que los acusaban como “prensa vendida”.

El periodista Bustamante relató a la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP-Diarios), que varios comunicadores sociales realizaban su trabajo detrás de un grupo de policías y militares, en el puente Huayllani.

El periodista de PAT dijo que en ese momento perdió el sentido auditivo y tras el estallido todos los periodistas alcanzados por la onda expansiva comenzaron a correr. “Mis compañeros vieron que me agarraba el costado y me ayudaron. Nos fuimos a 200 metros del lugar para resguardarnos y recién ahí me percaté de mi herida”.

A decir de Bustamante, los artefactos explosivos “iban dirigidos hacia los periodistas. Todos llevábamos chalecos de prensa”.

El hostigamiento a los periodistas continuó en la noche. En puertas del hospital Viedma, en la ciudad de Cochabamba, familiares de heridos insultaban a los periodistas y exigían retirar a los lesionados a otros centros médicos. La turba rompió incluso el vidrio de la puerta principal de la sala de emergencias.