El Grammy Latino celebró este jueves sus 20 años entre el recuerdo de temas como "La vida es un carnaval" y "Querida", y el mensaje de protesta contra un Chile que "tortura, mata y viola" que Mon Lafarte se escribió en sus pechos.

 La gala comenzó con un homenaje a leyendas de la música latina como Celia Cruz, Juan Gabriel, Joan Sebastian y Soda Stereo.

 El primer ganador de la noche fue Juan Luis Guerra, que ganó con "Literal" el premio a mejor álbum contemporáneo/fusión tropical, que le siguió a otro que ganó en la ceremonia previa en la que se entregan la mayor cantidad de categorías.

 Andrés Calamaro sumó también dos gramófonos... u "orejas", como los llamó el argentino en una referencia taurina, mientras que la española Rosalía se impuso en tres categorías.

 Lafarte, que ganó como mejor álbum de música alternativa, llegó a la alfombra roja de la gala y destapó sus senos con el mensaje "En Chile torturan, violan y matan" en letras negras y mayúsculas.

 "Chile me dueles por dentro, me sangras por cada vena, me pesa cada cadena que te aprisiona hasta el centro, Chile afuera, Chile adentro, Chile al son de la injusticia, la bota de la milicia, la bala del que no escucha no detendrá nuestra lucha hasta que se haga justicia", leyó una décima que le dio otra cantora chilena.

 El también chileno Beto Cuevas saludó el gesto de su compatriota, asegurando que "el pueblo chileno despertó, explotó", aunque lamentó "el nivel de violencia"

"Espero que eso pare pronto, pero sí creo que las autoridades y el gobierno entiendan que esta desigualdad tiene que acabar".

 A lo largo de la jornada del Grammy Latino, hubo también mensajes de protesta contra los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, por parte de Luis Enrique y C4 Trío, y en referencia a toda la región en la voz del puertorriqueño Residente, que al ganar con "Banana Papaya" en la categoría video versión corta, dedicó su premio a "toda la gente que se está manifestando en Latinoamérica".

 "No podemos permitir que los gobiernos nos sigan cogiendo de pendejos", zanjó.

"Se está olvidando la esencia"

Bad Bunny se llevó el premio a mejor álbum del género urbano, en medio de los gritos de protesta de algunos de sus colegas que se consideraron discriminados en las nominaciones.

 Al recibir su premio, tomando un té, fijó posición sobre la polémica. "Hay personas que les cuesta todavía aceptar que el reguetón es un género establecido que lleva más de dos décadas", dijo a periodistas. "A la misma vez le digo a muchos colegas que se han vuelto un poco monótonos, se ha perdido la pasión, se está haciendo música por generar números, views (vistas en redes sociales) y se está olvidando la esencia".

 Y la gala tuvo reguetón: Sech con Darrel y Ozuna se presentaron antes en el evento, mientras que Farruko con Alicia Keys, Miguel y Pedro Capó hicieron un medley de "Show Me Love" y "Calma".

 Juanes, la Persona del Año, cantó sus mejores éxitos, mientras que su compatriota Fonseca le cantó a Camilo Sexto.

 Una presentación que levantó a todos de la silla y terminó con gritos de "otra, otra, otra", fue la que hizo el legendario intérprete mexicano Vicente Fernández, junto a su hijo Alejandro y su nieto Alex, que cantaron "Te amaré", "Caballero" y "Volver volver".

 La venezolana Nella se impuso por su parte como artista revelación.

 Dedicó su premio "a Venezuela y a todos aquellos que como yo vienen de otro país y están diariamente luchando por mejores oportunidades".

 Alejandro Sanz, con un total de ocho nominaciones, compite con "#Eldisco" en la categoría de mejor álbum, pero además en mejor grabación.

 El Grammy a mejor canción, que premia a los compositores, fue para "Calma" de Capó, Gabriel Edgar González y George Noriega. El tema también ganó mejor fusión/Interpretación urbana.

 También compiten por mejor álbum Paula Arenas ("Visceral"), Rubén Blades ("Paraíso Road Gang"), Calamaro ("Cargar la suerte"), Fonseca ("Agustín"), Luis Fonsi ("Vida"), Rosalía ("El mal querer"), Ximena Sariñana ("¿Dónde bailarán las niñas?"), Tony Succar ("Más de mí") y Sebastián Yatra ("Fantasía").