Jeanine Áñez Chávez, una beniana de 52 años, entrará en la historia como la segunda mujer que llegó a la Presidencia de Bolivia. Lo hizo con el aval del Tribunal Constitucional, y el acompañamiento de la Iglesia católica, la Organización de Estados Americanos, y la embajada de la Unión Europea (UE) en Bolivia.

Áñez lideró las negociaciones con asambleístas del oficialismo para que asistan y avalen la sucesión. La sesión en el Senado debía comenzar a las 15:00, pero desde UD señalaron que esperaban la llegada de senadores del MAS que viajaban hacia La Paz. Fuentes del partido de Evo Morales informaron que a última hora hubo incluso llamadas del expresidente a su bancada, en el ámbito de la coordinación, para pedirles que no avalen la sucesión.

El senador Yerko Núñez, de UD, poco después de las 16:00, afirmó que se iba apelar a “mecanismos constitucionales”, y así fue.

La ahora presidenta beniana dio tres pasos hacia el Palacio de Gobierno. Primero, luego de verificar que no había cuórum en el Senado, se proclamó presidenta de esa instancia legislativa, “por las renuncias de la anterior titular y el primer vicepresidente de esta cámara”; en cuestión de minutos, bajó al pleno de la Asamblea.

Segundo paso, a las 18:48, se declaró presidenta de Bolivia, aplicando la sucesión constitucional y ante la vacancia que existe en ese puesto por las renuncias y el asilo en México al que se acogieron Evo Morales y Álvaro García Linera, y las dimisiones de Adriana Salvatierra y Víctor Borda.

“Me comprometo a asumir todas las medidas necesarias para pacificar el país”, garantizó tras dos intentos fallidos de sesiones en las Cámaras Alta y Baja, suspendidas por falta de cuórum.

“El pueblo boliviano es testigo de que hemos hecho todos los esfuerzos necesarios para canalizar la presencia de los asambleístas de las tres fuerzas políticas”.

Finalmente, marchó del brazo de sus dos hijos y de toda la bancada opositora al Palacio Quemado. Volvió a meter una Biblia gigante y luego de que el jefe de la Casa Militar le puso la banda y la medalla presidencial y así, sin mayor protocolo, salió al palco del Salón Rojo para saludar al pueblo.

Desde México, el expresidente Evo Morales ha incrementado su actividad en Twitter. Pocos minutos de que Áñez asumió el mando, denunció que “se ha consumado el golpe más artero y nefasto de la historia. Una senadora de derecha golpista se autoproclama presidenta del senado y luego presidenta interina de Bolivia sin cuórum legislativo, rodeada de un grupo de cómplices y apañada por las FFAA y Policía que reprimen al pueblo”.

Luego manifestó que “esta autoproclamación atenta contra los artículos 161, 169 y 410 de la CPE que determinan la aprobación o rechazo de una renuncia presidencial, la sucesión constitucional sobre presidencias del Senado o Diputados y la supremacía de la CPE. Bolivia sufre un asalto al poder del pueblo”.

Pese a las críticas de Morales, un comunicado del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) avaló la sucesión constitucional en la Presidencia, en el marco del artículo 169.1, que señala que “en caso de impedimento o ausencia definitiva de la presidenta o del presidente del Estado, será reemplazada o reemplazado en el cargo por la Vicepresidenta o el Vicepresidente y, a falta de ésta o éste, por la presidenta o el presidente del Senado, y a falta de ésta o éste por la presidente o el presidente de la Cámara de Diputados. En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa (90) días”.

Complementa que cumpliendo su rol de guardián de la Carta Magna y para contribuir a la pacificación y estabilidad institucional en el país, “tomando en cuenta la parte pertinente del precedente jurisprudencial de la Declaración Constitucional 0003/01 de 31 de julio de 2001”.

En una sesión urgente en la OEA, el secretario general Luis Almagro aseguró que “en Bolivia hubo un golpe de Estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral”. Complementó que “el Ejército debe actuar conforme a su mandato. Nadie ha excedido el poder hasta ahora”, agregó el diplomático uruguayo. En la sala no estuvo presente el embajador boliviano ante el organismo multilateral, José Alberto Gonzales, quien según AFP, presentó horas antes su “renuncia irrevocable”.

La cúpula de la Iglesia católica y el embajador de la Unión Europea, visitaron a la presidenta antes de que asuma el cargo, y acompañaron el proceso.

El diplomático español León de la Torre no quiso hablar, pero su presencia fue clara. El obispo de El Alto, Eugenio Escarpelino, advirtió que para la Iglesia católica no hubo ningún fraude en Bolivia, porque Morales y Álvaro García renunciaron y se fueron del país.

Hechos

Datos

Áñez, de 52 años, nació en San Joaquín (Beni) el 13 de agosto de 1967. En 2010 fue elegida senadora de Bolivia por el partido del Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB - CN). En la última elección (2015) participó con la sigla de Demócratas.

Trabajo

Entre los años 2006 y 2008 se desempeñó como asambleísta constituyente para la redacción de la nueva Carta Constitucional. Participó también de la comisión de organización y estructura del nuevo Estado, trabajando también en el ámbito del Poder Judicial. Áñez deberá instalar un Gobierno que tendrá la misión de convocar elecciones en un plazo de 90 días.

Acciones

La presidenta definirá hoy su gabinete y se reunirá con sectores para pacificar el país.