Una vez que se conoció el asilo político concedido por México a Evo Morales  diferentes grupos de personas se dirigieron al antiguo Hangar Presidencial del Aeropuerto de la Ciudad de México para presenciar la llegada del ex mandatario boliviano.

Hay manifestaciones a favor y en contra de Morales en la terminal aérea. Por un lado, están las personas que con consignas como “fraude electoral”, “respeto al voto del 21F” o “democracia si, dictadura no” y otros que se unen en un coro que dice “ole, ole, ole, Evo, Evo” y aplauden su llegada al país.

Morales llega a México tras un periplo por América Latina en un avión Gulfstream 550 de la Fuerza Aérea Mexicana que lo recogió del aeropuerto de Chimoré (Cochabamba), hizo una escala por alrededor de tres horas en Asunción (Paraguay) para abastecerse de combustible y continuar su marcha al país norteamericano.

Pero no solo admiradores y detractores se reunieron para recibir a Evo, sino también la prensa mexicana realizó guardia toda la noche en la terminal aeroportuaria, tanto reporteros, fotógrafos y camarógrafos de medios impresos, radio y televisión. También vehículos de la cancillería mexicana están apostados en el lugar para transportar a su nuevo hogar al expresidente boliviano.

Según información de agencias internacionales, a Morales lo acompaña Álvaro García Linera y uno de sus hijos.