En la puerta del Comando Departamental de la Policía y ante una multitud, el recientemente designado comandante departamental de la Policía, Miguel Mercado, manifestó su apoyo al motín de la Policía. Horas antes, en conferencia de prensa, dijo que la crisis en Bolivia pasa por una solución política y no policial. Aseguró el compromiso de los uniformados de continuar brindando seguridad a la población.

Estamos con el motín, estamos con la tropa”, añadió Mercado ante la insistencia de las personas que se encontraban en vigilia frente al Comando Departamental, que se inició la noche del viernes.

El comandante resaltó que la movilización de la Policía en el departamento, es general, es decir en todas las unidades. “Pensamos que esto pasa por una solución política, no por una acción policial”, manifestó Mercado al ser consultado sobre el movimiento que pide la renuncia del presidente Evo Morales.

“Estamos esperando que las negociaciones ayuden a restablecer la normalidad”, agregó.

El comandante Mercado conversó con los uniformados, que se comprometieron a cumplir con la ciudadanía garantizando los servicios de prevención y seguridad. Acerca del penal de Palmasola, explicó que no existen problemas aunque la vigilancia fue reforzada con más uniformados.

Vamos a sacar las patrullas a las calles para atender los requerimientos de auxilio, las emergencias y vamos a cubrir los puestos en las entidades financieras”, aseguró.

Sobre las reivindicaciones de los policías, Mercado hizo notar que las demandas son a nivel nacional, por lo que escapa a una solución solo a nivel departamental.

Vamos a esperar que haya una solución positiva a este problema los próximos días y que se restituyan todos los servicios”, señaló.

Descartó que él o el anterior comandante, Igor Echegaray, hayan emitido memorándums dando de baja a uniformados en castigo por el motín.

Ayer viernes, los uniformados de la Policía en Santa Cruz se sumaron al motín que se inició en Cochabamba y continuó en Chuquisaca. Cerca al medio día de este sábado, se conoció que Echegaray que fungía como comandante departamental había sido relevado de su cargo.

Echegaray fue cuestionado por no apoyar el motín y porque presuntamente había amenazado a los uniformados amotinados con alejarlos de sus cargos.