La Organización de las Naciones Unidas en Bolivia condenó el fallecimiento de la tercera víctima (Limbert Guzmán) y de los 300 heridos, posterior a las elecciones del 20 de octubre pasado, entre partidarios del Gobierno y sus detractores. Asimismo, exigió a la Policía Nacional, al Ministerio Público y al Órgano Judicial que investiguen y sancionen a la brevedad a las personas responsables de estos crímenes.
“Nada justifica el enfrentamiento entre bolivianas y bolivianos y es absolutamente inconcebible la muerte de ciudadanos”, señaló el organismo internacional.
También denunció la violencia ejercida contra Patricia Arce, alcaldesa del municipio de Vinto (Cochabamba) y recordó a las autoridades garantizar los derechos humanos de todos los bolivianos.
En este sentido, las Naciones Unidas reiteró a todos los actores políticos reducir de manera inmediata las tensiones políticas y desestimar cualquier manifestación violenta que pueda poner en riesgo la integridad y vida de las personas, por lo que hace “un llamado inexorable al diálogo como única vía para evitar más muertes y recuperar la paz”.