La atención en los supermercados de la ciudad es normal, aunque se observan en el interior de los mismos un atípico intenso movimiento de personas.
EL DEBER pudo evidenciar que en algunos de los supermercados hay anaqueles vacíos, como sucede en el sector de la carne de pollo, pero el resto de los espacios el surtido de productos es normal.
"Anoche era una locura, la gente vino en busca de todo como si se fuera a acabar todo. Nosotras no podíamos atender y las colas eran largas. Fue algo extraño porque hasta vimos que algunos productos se terminaron y hoy desde temprano la gente encargada de reponerlos estaba en el súper", contó una cajera de la zona de la avenida Santos Dumont, que prefirió no identificarse ante el temor de alguna llamada de atención.
En otros dos supermercados que EL DEBER recorrió, se observó la misma figura antes explicada, aunque el taxista Carlos Terceros, que estaba esperando un pasajero afuera de uno de estos centros de abastecimiento, decía, convencido, que al final del día se volvería a repetir el movimiento ocurrido ayer por la noche, "más aún con el anuncio de paro cívico, esto estará lleno de gente", afirmó.