En Bolivia las presiones de la balanza de pagos se intensifican: un shock de demanda en los volúmenes de exportación de gas ha agravado el efecto de las políticas expansivas (fiscales, monetarias, crediticias), por lo que la calificadora de riesgo Fitch Ratings prevé que sigan en aumento los altos déficits gemelos en 2019.  En este sentido, mantiene la perspectiva ‘negativa’ de Bolivia (BB-) que revelara en su informe de junio.

El informe del 14 de octubre menciona que las reservas de divisas cayeron $us 1.100 millones en el año a septiembre y alcanzan los $us 7.800 millones, y que la disminución habría sido mayor si no fuera por la cotización del precio del oro y la administración por parte del Banco Central de Bolivia de fondos privados.

Las reservas todavía cubren ampliamente las importaciones y pasivos externos líquidos, pero han caído por debajo de las medianas como parte del Producto Interno Bruto (PIB) un 18), creando vulnerabilidad a los choques domésticos.

Los volúmenes de exportación de gas han caído bruscamente en 2019 (-22% a julio) debido a la reducción de la demanda de Brasil y Argentina. Y la recuperación es incierta dada la expiración del contrato de suministro con Brasil (a diciembre de 2019) y los cambios en el acuerdo comercial con Argentina.

Además, Fitch prevé una disminución en la producción de gas y minería y cierta desaceleración en el crecimiento del crédito, para arrastrar el crecimiento del PIB real al 3,6% en 2019 desde un 4,2% en 2018. “La falta de publicación de cualquier dato del PIB hasta el momento, para 2019, está nublando la visibilidad sobre el comportamiento de la economía”, observa la entidad.