Este domingo, 20 octubre, más de 7 millones de electores fueron convocados a las urnas para elegir a la tienda política que gobernará Bolivia en los siguientes cinco años (2020-2025). Una vez depositados los votos los bolivianos esperaban expectantes los resultados; sin embargo, tuvieron que ir a dormir con el hecho de que el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) había interrumpido el escrutinio (a las 19:40); la Organización de Estados Americanos (OEA) le pedía explicaciones del porqué de este proceder y Evo Morales en un raudo mensaje en Palacio Quemado se declaraba ganador.

Inmediatamente en Facebook y Twitter, las redes sociales más usadas por los bolivianos, los usuarios se empezaban a preguntar cómo lograrían conciliar el sueño así. Pero, lo tuvieron que hacer y no solo eso, continuar esperando. Hasta el mediodía de este lunes el Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) continuaba con los mismos resultados del domingo: el MAS de Evo Morales con un 45,28% frente al 38.16% de Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa, esto al 83% del conteo preliminar.

Esto sin contar que el cómputo preliminar, al 100%, de Viaciencia -la única empresa habilitada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE)- le dieron un 43,9% a Morales y un 39,4% a Mesa, dejando también abierta la posibilidad a una inédita segunda vuelta.

Las protestas 

Un día después de las elecciones, Bolivia despertó con protestas en las calles de Potosí. La misma noche del domingo en este departamento se había denunciado fraude electoral luego de que se reportara que en una casa vecina al edificio del Tribunal Electoral se había introducido material electoral.

Y si en Potosí los electores salían a las calles, en Trinidad (capital de Beni) y en Santa Cruz, grupos de ciudadanos amanecían sin cerrar un ojo, esto por supervisar el escrutinio manual de votos  en el Órgano Electoral. 

Después del mediodía de este lunes las vigilias han aumentado, no solo se realizan en Potosí y Santa Cruz, también en Cochabamba, La Paz, Pando, Potosí y Cochabamba. Beni anuncia que lo hará esta tarde.

Si bien hay grupos de ciudadanos que han decidido cuidar su voto apersonándose a los sitios donde, en cada departamento, se hace el conteo de papeleta por papeleta, también hay una gran cantidad que ha acudido a las redes sociales para exigir al Tribunal Supremo Electoral explicaciones, expresar su incertidumbre y temor ante un posible fraude electoral.

Los observadores

A diferencia de los eurodiputados que llegaron a Bolivia en calidad de observadores y que este lunes calificaron de transparente al proceso electoral en Bolivia y de que la demora en la entrega de resultados les parecía normal, la Organización de Estados Americanos se ha declarado en vigilia.  "La Misión de Observación Electoral de la #OEAenBolivia mantiene a sus observadores y técnicos en los nueve Tribunales Electorales Departamentales (TED). Es crucial que este proceso se lleve a cabo con agilidad y transparencia", escribió en su cuenta de Twitter.

Los candidatos que competían por el sillón presidencial también se han manifestado a través de conferencias de prensa y en sus redes sociales. Le exigen al TSE respetar la voluntad del pueblo y la entrega de resultados preliminares.

Eso no es todo, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) ya anticipó un cabildo y advirtió que no permitirá que se amañe el cómputo para favorecer al Movimiento Al Socialismo, que gobierna Bolivia desde 2006 y que, pese a perder un referéndum en febrero de 2016, logró habilitar a su binomio Evo Morales-Álvaro García Linera.

Las sospechas de fraude y advertencias no solo se han dado en el interior de Bolivia, los gobiernos de Argentina, Brasil y Estados Unidos se han pronunciado y han instado a retomar el conteo de votos de forma transparente.

Pero, a todo esto... ¿qué ha hecho el Tribunal Supremo Electoral? Desde que cerraron los comicios el domingo, a las 16:00, la última vez que este ente se pronunció fue alrededor de las 22:00 del domingo cuando su presidenta, María Eugenia Choque, dijo que el trabajo del TREP, que se paralizó con un avance del 83%, era positivo al comparar cifras de otros procesos electorales que no superaban el 70% de transmisión de resultados preliminares.

Este lunes quién sí salió a hacer frente a las críticas fue el Ejecutivo, representado por el ministro de Comunicación, Manuel Canelas, y el canciller Diego Pary. 

“Nosotros estamos bastante confiados en el resultado final del cómputo”, dijo el titular de Comunicación, a tiempo de hacer un llamado de “responsabilidad” para que no se convoque a movilizaciones que pueden deparar en conflictos.