El presidente argentino, Mauricio Macri, y el candidato presidencial peronista Alberto Fernández, favorito en los sondeos, se lanzaron este domingo duras críticas a cuenta de la corrupción en el último debate electoral, que se celebró a una semana de los comicios.

Con todos los sondeos en su contra y tras el adverso resultado que obtuvo en las elecciones primarias de agosto pasado, Macri se situó a la ofensiva y atacó a su principal rival, Alberto Fernández, que lleva como candidata a la vicepresidencia a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), quien afronta varias causas judiciales por presunta corrupción durante su Gobierno.

En el debate, que tuvo lugar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), también participaron los otros cuatro candidatos presidenciales, el exministro de Economía Roberto Lavagna (Consenso Federal); el diputado Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de Trabajadores); el exmilitar Juan José Gómez Centurión (Frente Nos); y el economista José Luis Espert (Unite por la Libertad y la Dignidad).

Las presuntas tramas de corrupción en el kirchnerismo que involucran a decenas de funcionarios de los gobiernos anteriores fueron objeto de ataques de Macri a Fernández.

Así, el presidente consideró que es "imposible de creer" que Alberto Fernández no viera nada de estas presuntas tramas de corrupción mientras fue jefe de Gabinete, entre 2003 y 2008.

"Es difícil de creer que usted no vio nada, lo vio (Roberto) Lavagna (también candidato a la Presidencia) y usted en la oficina de al lado dice que fue un descuido ético de Néstor (Kirchner) y Cristina (Fernández), pero usted no vio nada. Es imposible de creer", afirmó Macri.

Fernández respondió que "nunca un juez me citó para que dé explicaciones, no es la suerte del presidente, que el día que deje el Gobierno lo esperan más de 100 causas donde está siendo investigado. No tengo nada que ver con la corrupción".

Además, Fernández también cuestionó a Macri que tampoco viera nada de las supuestas ilegalidades en contratos de obras públicas relacionadas con las empresas de su familia, encabezadas por el padre del presidente, Franco Macri, fallecido en marzo pasado.

El candidato del Frente de Todos añadió que puede dar "clases de decencia" y se refirió al padre de Macri, al mencionar que el presidente dijo en una ocasión que su progenitor era el "responsable" de las supuestas actividades ilegales de la familia.

"Es de muy mal gusto citar a una persona que no está en este mundo y ya no se puede defender", contestó Macri a Fernández.

El candidato peronista también hizo un balance negativo de la gestión económica del Gobierno de Macri, que busca la reelección con una economía en recesión desde hace un año y medio, una tasa de desempleo del 10,6%, la cifra más elevada en 13 años, y un índice de pobreza del 35,4%, el mayor nivel desde la crisis de 2001.

"La pobreza la multiplicó, eso fue muy grave, pero lo más grave es cómo multiplicó el hambre", afirmó Fernández.

Para el peronista, debe "avergonzar" que Argentina, que tiene capacidad para producir alimentos para 400 millones de habitantes, no pueda alimentar a 15 millones "que han quedado desamparados por la política" de Macri, que cuando llegó al poder en 2015 prometió una "pobreza cero".

"Aguantar la agresividad kirchnerista es duro, pero aguantar que digan que son los que saben es imposible... que ellos tienen las soluciones a los problemas que ellos generaron", afirmó el presidente.

Macri, que este sábado reunió a decenas de miles de seguidores en Buenos Aires en su acto de campaña más importante, cerró su intervención confiado en que revertirá el resultado adverso de las elecciones primarias y que habrá una segunda vuelta.

"No solo vamos a dar vuelta esta elección. Vamos a dar vuelta la historia de la Argentina", aseguró.

Por su parte, Fernández concluyó el debate asegurando que "un día llegamos con Néstor y Cristina y pusimos a la Argentina de pie. Pero entonces, llegó Macri y acá estamos de vuelta empezando otra vez. Vamos a ponernos de pie"

En las primarias de agosto pasado, consideradas una gran encuesta electoral de cara a las generales, el peronista logró el 47,78 % de los votos, seguido por Macri con un 31,79 %.

Las últimas encuestas amplían la ventaja de Fernández y apuntan a su triunfo en los comicios del próximo día 27 sin necesidad de una segunda vuelta prevista para el 24 de noviembre en el caso de que ninguno de los candidatos obtenga el 45% de los votos o 40% y diez o más puntos porcentuales de ventaja sobre el segundo.

En caso de que hubiera una segunda vuelta, está prevista la realización de un tercer debate el 17 de noviembre, también en la UBA, entre los dos candidatos más votados que llegan a la segunda vuelta de los comicios.