La Asamblea Departamental de Beni sancionó el nuevo Plan de Uso de Suelos (PLUS) que zonifica en categorías y subcategorías más de nueve millones de hectáreas, de las que en 5,8 millones se visibiliza el despegue de un nuevo modelo agroproductivo.

De manera resumida el gobernador de Beni, Álex Ferrier (MAS), afirmó que la norma nace después de tres años y que en el proceso de elaboración participaron sectores productivos privados, indígenas, campesinos e interculturales.

“La ley ha sido ampliamente participativa y recoge una visión de desarrollo departamental en armonía con el medioambiente”, mencionó, al dar cuenta que la próxima semana promulgará el nuevo PLUS.

En torno al alcance del mismo, Ferrier detalló que casi el 47% del territorio beniano está destinado a la conservación (parques, reservas y zonas naturales de conservación, camellones y la riqueza arqueológica) y que en más de la mitad de las nueve millones de hectáreas habilitadas en el PLUS se permitirá desarrollar actividad agropecuaria intensiva y extensiva. El antiguo PLUS solo permitía la ganadería extensiva sin ningún tipo de manejo y la actividad agrícola estaba restringida.

“Solo se practicaba lo que se conocía como la ganadería de los abuelos”, puntualizó.

El gobernador insinuó que las comunidades indígenas tienen casi el 22% del territorio del departamento -abarca más de 22 millones de hectáreas- y que, por supuesto, el PLUS deja claramente establecido que ellos se acogerán de acuerdo a sus decisiones y, a sus usos y costumbres. Se conoció que la ley fue aprobada con el cuestionamiento y sin la participación del sector indígena.

El presidente de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEM-B), Luis Héctor Tamo, citado por la agencia ANF, denunció que el gobernador pretende aprobar la ley de suelos sin participación de los indígenas y en beneficio de los ganaderos. Lamentaron que no les hayan hecho partícipes de los cambios en la ley.

El gobernador “no hizo conocer (las reformas de la ley) a todo el movimiento indígena de Beni, sino, ha sido a presión de los ganaderos y los sectores empresariales. Por eso la observación. Nadie conoce a fondo lo que incluye la ley”, manifestó Tamo a ANF.

Al respecto, Ferrier sustentó que las organizaciones indígenas han participado en todos los debates. “Tenemos las actas, municipio por municipio, todas las ‘socializaciones’ que se hicieron. Debe haber algún tipo de interés, y lamentamos esa situación, pero estoy seguro de que cuando se tenga mayor información se va a aclarar”, puntualizó.

Las disposiciones contenidas en la ley tienen como ámbito de aplicación a todas las personas naturales y jurídicas, públicas o privadas, que realicen actividades relacionadas al PLUS.

 El nuevo plan de suelo está estructurado en cinco categorías generales y nueve subcategorías, en las que se incluyen: tierras de uso agropecuario, de uso agrosilvopastoril, de uso forestal, de uso restringido y áreas naturales protegidas.

Perspectivas productivas

A decir del impulsor de la reapertura de la Hidrovía Mamoré-Madeira-Amazonas para las cargas bolivianas y promotor de la apertura de la frontera agrícola en Beni, Rolf Köhler, el antiguo PLUS solo permitía legalmente hacer agricultura en 12.600 hectáreas (ha) sobre un total de 21 millones de ha del territorio beniano.

La aprobación del nuevo plan de suelo, dijo que permite hacer agricultura en 5,8 millones de ha en dos categorías, el agropecuario intensivo (300.00 ha) y el agropecuario extensivo (5,5 millones de hectáteras). La agricultura en Beni, a diferencia de la de Santa Cruz, no necesitará hacer desmonte, ni agredir al bosque amazónico, porque el arroz, por ejemplo, es en pampa y no en monte.

 La gran producción de soya y maíz, que se perfila en Beni, a su criterio, va ocurrir en Beni Central, en pampas con baja vegetación arborea, cuyas características es que son suelos de baja fertilidad, pero que tienen estructura física que con técnicas de corrección y de fertilización los suelos pueden producir, en el caso de soya, hasta cuatro toneladas por hectárea. 

Otra ventaja para el agro, según Köhler, es que la infraestructura portuaria para exportar la producción, particularmente a Asia, está a 500 km, lo que impactará en la competitividad en tiempo y costos logísticos.

Perspectivas empresariales

Desde EEUU, en contacto telefónico, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Beni, Jorge Núñez del Prado, saludó la aprobación de la ley e indicó que a partir de la habilitación y autorización de las 5,8 millones para desarrollar actividades agropecuarias se viene el ansiado despegue de Beni.

Hizo notar que el sector orientará sus actividades e inversiones en tres ejes: siembra de pastos cultivados y de granos (soya y maíz), desarrollo de infraestructura portuaria en la hidrovía Ichilo-Mamoré-Madeira-Amazonas y un complejo cárnico para exportar a China y Rusia.

Para llevar a cabo estas iniciativas, Núñez del Prado, señaló que todavía no se ha definido si lo harán en alianza con el sector público, pero hizo notar que tienen previsto invertir $us 500 millones, en el próximo quinquenio, para desarrollar dichos proyectos. En ese periodo, estiman un crecimiento de un 30% del hato bovino de Beni.

Abdón Nacif, presidente de la Federación de Ganaderos de Beni (Fegabeni), comentó que en el PLUS se incorporó la categoría agropecuaria; es decir que los ganaderos podrán combinar su actividad con la agricultura, y que incluso servirá para alimentar a los animales, mientras que la figura anterior era solo de ganadería extensiva a pasto natural. Comentó, además que esta situación le otorga competitividad y eficiencia al sector productivo del departamento beniano, como lo hace Santa Cruz, donde se aprovechan los subproductos de la agricultura, a bajos precios.

A su vez, el inversionista Oswaldo Barriga, señaló que el grupo empresairal del cual forma parte, encara un proyecto agrícola en la provincia Marbán y que la actualización del PLUS es un paso muy importante para despegar el sector agroindustrial de Beni.

Enfoque técnico

Desde la mirada de la vicepresidenta de la sociedad juvenil de estudios geográficos e históricos de Beni, Jilka Tudela, es positivo que Beni se incorpore al desarrollo gracias a un plan de manejo de suelos. No obstante, dijo que lastimosamente la aprobación del PLUS de manera apresurada trae mucha preocupación porque se saltaron instancias como la de desarrollar acciones informativas responsables que evalúen los beneficios de toda la población beniana.

“Están violando sus propias bases legales, claramente se puede observar en el mapa, que buena parte son cuerpos de agua que no se están respetando; por ejemplo, los humedales. Lo pintan como importante para luego disimuladamente autorizar cultivos estacionales”, exclamó.

Denotó que nueve millones de hectáreas es mucho territorio para un departamento que aún no tiene la capacidad y la responsabilidad de administrar esta capacidad de recursos. “Están abriendo las puertas a la toma de tierra, a los saqueos, a la explotación, la contaminación y exponiendo la salud de la población”, subrayó.

EL SANEAMIENTO DE TIERRAS LLEGA A UN 85%

El saneamiento de tierras llegó al 85% del territorio nacional y un 45% de los títulos fueron consignados a favor de las mujeres, casi a la par de los varones, según el director del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), Roberto Polo, al conmemorar 23 años de la Ley 1715 que creó esa entidad agraria.

"Dentro de las 109.858.000 hectáreas que tenemos en el territorio nacional, hasta el momento llegamos a sanear el 85%, quedando un restante del 15%", informó en entrevista con medios estatales.

Solo para este año se tiene el compromiso de sanear 350.000 títulos y así cumplir los convenios establecidos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El director nacional del INRA apuntó que en el departamento de Pando, la superficie saneada y titulada llegó al 99%; en Potosí, al 92%; Oruro, un 91%; Santa Cruz y Chuquisaca, un 89%; Cochabamba, el 84%; Beni, un 80%; Tarija, el 79%; y en La Paz, alcanzó un 65%.

Polo aseguró que el restante 15% de superficie que falta por sanear se completará en el próximo año, cuando encaren los cierres por departamentos. Por otra parte, relievó que, entre 2006 y 2019, los títulos y certificados emitidos ascienden a 1.123.335, mientras que en el periodo anterior (1996-2005) fueron solo 25.450. (ABI)