Otra vez la sequía amenaza a la producción agrícola del oriente cruceño. El director del Laboratorio Climatológico Sudamericano y meteorólogo argentino, Juan Leónidas Minetti, alerta que la sequía y el bajo nivel de precipitaciones, por debajo de lo normal, previsto entre octubre y diciembre, complicarán al agro en la campaña de siembra de verano 2019-2020.

El experto denotó que el problema fundamental tiene que ver con el agua. “La sequía, cuyo epicentro es Brasil, va a desplazarse hacia el este de Bolivia en el último trimestre. 

El déficit hídrico de agosto y septiembre persistirá en octubre y comienzos de noviembre. En diciembre, habrá poca probabilidad de lluvias. Hay una mejora, no diría tan fenomenal, en enero, febrero y marzo”, dijo.

Minetti previno que bajo las condiciones de extrema seca, el productor agropecuario tiene que tomar ciertas medidas y encarar una estrategia bajo una condición adversa. Una de ellas, aprovechar las precipitaciones previstas a finales de noviembre para encarar la siembra de verano 2019-2020.

En su estadía en Santa Cruz, el especialista compartió información y dictó talleres a productores de San Pedro, Cuatro Cañadas, San Julián y El Puente.

Mirada sectorial

Tomando en cuenta los pronósticos climatológicos compartidos por Minetti, el gerente general de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, afirmó que se ha sugerido a los productores aprovechar las lluvias que puedan darse a mediados de noviembre para comenzar la siembra y posteriormente las previstas a mediados de diciembre para finalizar el proceso de siembra de la campaña de verano de soya. 

“Si aprovechamos esos ciclos previstos de lluvia esperamos concluir la plantación del millón de hectáreas de soya que tenemos estimado y luego ver cómo se desarrolla el cultivo en los siguientes meses, principalmente de enero, que está pronosticado que será más seco”.

El ejecutivo indicó que desde hace un par de meses la sequía ha sido general en la zona este y la zona norte del departamento, que es donde se concentra la mayor superficie para la producción de granos de maíz, trigo, girasol, sorgo y soya. 

“Las últimas lluvias ocurridas en octubre serán beneficiosas para acumular agua en el perfil del suelo para preparar la siembra de verano en la zona este y, en el caso de la zona norte, para recuperar la productividad de los campos de producción de 300.000 hectáreas de soya que se encontraban muy afectados por la sequía”, apuntó.

Tomás Juchani, productor de granos en la zona este de Santa Cruz, indicó que ha incorporado un sistema de riego a unas 100 hectáreas en su parcela que dispone en Cuatro Cañadas para evitar que la seca le afecte y genere pérdidas en sus cultivos de soya.

Dio cuenta de que adoptar dicha tecnología representa un alto costo que se debe asumir para salvar la producción agrícola.

Desde la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente, su presidente, Isidoro Barrientos, indicó que se debe acelerar el uso de material genético transgénico tolerante a la sequía, en el caso de soya, que es el cultivo ‘estrella’ de verano.