Las lluvias que las últimas horas han caído en diferentes lugares del departamento son esperadas en Roboré, San Ignacio de Velasco y San Matías, con la esperanza de que puedan sofocar definitivamente los incendios que se reactivan en la zona.

“Cero lluvias, no ha caído ni una gota en todo el municipio”, señaló el alcalde de Roboré Iván Quezada a EL DEBER. “Estamos desesperados aguardando, esperamos que el pronóstico del sábado se cumpla”, concluyó.

La situación es similar en San Ignacio de Velasco. Carlos Quinquivi, corresponsal de EL DEBER, explicó que en este municipio no llueve desde hace dos meses y las temperaturas superan los 33 grados centígrados. A esto se suma que el agua está siendo racionada por el bajo nivel de este líquido en la represa Guapomó.

En San Matías, donde aún existen incendios en las comunidades de Pozones, San Fernando y Santo Corazón, cayeron lluvias aunque de manera esporádica. “Según meteorología va a llover; sin embargo, seguimos esperando y sufriendo porque el fuego continúa”, señaló Flavio López, alcalde de este municipio.

La situación está mejor en San Javier y Concepción, municipios donde ayer martes, se registraron precipitaciones. Este miércoles cerca al medio día también se registró un aguacero importante en Pailón. 

El corresponsal de El Deber en San Javier, Cornelio Magno, explicó que cerca del mediodía del martes se registró una lluvia torrencial que ayudó a apagar los focos de incendio en este municipio. En Concepción, la lluvia duró cerca de una hora.

De acuerdo al pronóstico en la web del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), hasta el fin de semana se registrarán lluvias e incluso tormentas eléctricas en diferentes municipios de la Chiquitania.

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