Cuando en 2010 una pareja decidió adoptar una niña de ocho años, nunca imaginó que ‘su hija’ Natalia Grace tenía 20 años y en realidad sufría enanismo y que intentó matarlos. Debido a esto el matrimonio decidió mudarse a Canadá; sin embargo, ahora ellos fueron demandados por negligencia.

Kristine Barret y Michael Barret adoptaron el 2010 a una niña ucraniana que supuestamente tenía 8 años ese entonces; sin embargo, estudios ordenados años después por el matrimonio, determinaron que por su comportamiento, el desarrollo de sus huesos y su vello púbico, Natalia tenía más de 18 años.

Basado en esos estudios, la pareja se mudó a Canadá con sus tres hijos biológicos, abandonando a la chica a su suerte y sin dinero en Lafayette, Indiana, Estados Unidos. La Policía la encontró en 2014 y abrió una investigación que llevó cinco años.

Según Kristine Barnett, la adopción fue un fraude, porque la niña ucraniana ya era adulta. Para demostrarlo, la mujer mostró una carta escrita por un médico en la que consigna que la edad de la niña era "claramente inexacta".

Como prueba, el médico se refiere a los registros dentales de la supuesta nena y a su desarrollo sexual adulto. El especialista llegó a afirmar que tenía más de 18 años en 2011.

Sin embargo, varios medios señalan que no queda claro cómo la mujer logró sobrevivir sola durante este tiempo y por qué ahora los fiscales acusaron el 11 de septiembre a la pareja de negligencia.

La Policía afirma que la adolescente dejó Lafayette en febrero de 2016 y, por el momento, no está claro dónde se encuentra ahora.

Barnett sostiene que las verdaderas víctimas son ella y su familia, ya que fueron amenazados durante años por la misteriosa joven que hasta amenazó con apuñalarlos mientras dormían, la empujó a ella hacia un alambrado eléctrico y le tiró café hirviendo.

“El estado de Indiana me está acusando de crímenes contra una niña a pesar de que se determinó varias veces que Natalia es adulta”, agregó la mujer.

Kristine Barnett se entregó a las autoridades el jueves 19 de septiembre y fue liberada después de pagar una fianza de 5.500 dólares. Su exesposo, Michael, se presentó a la policía el 18 de septiembre y fue puesto en libertad inmediatamente.