Mediante un comunicado, la Defensoría del Pueblo lamentó y condenó los últimos hechos de violencia registrados en el marco de la etapa preelectoral que vive el país, considerando "inaceptable" todo acto que ponga en evidencia intolerancia, actitudes de racismo y discriminación que aún persisten entre bolivianos.

También, "exhorta a la población a vivir el actual proceso prelectoral en el marco de acciones democráticas, en el que prime la tolerancia y el respeto por la opinión y pensamiento del otro, a respetar la posición contraria o diferente".

"La institución llama la pacificación y a evitar que estos hechos se vuelvan a repetir; instamos a los partidos políticos, a las agrupaciones ciudadanas, colectivos que sean respetuosos de las actividades preelectorales y cuidar que su militancia no incurra ni caiga en enfrentamientos", detalla el pronunciamiento.

En las últimas horas se registraron enfrentamientos en Santa Cruz producto de la movilización electoral del MAS y el rechazo de algunos grupos, mientras que, en Chulumani, La Paz, se atacaron domicilios particulares, dependencias de la Policía y hasta la Alcaldía por la inauguración de una casa de campaña del oficialismo.

"Sufrir cualquier tipo de agresión en el marco del ejercicio de estos derechos por sus contrarios, debe ser un acto que el Estado debe asumir mediante mecanismos necesarios y razonables para cesar y prevenir este tipo de violaciones o para proteger los derechos de quienes se encuentren en tal situación, más aún cuando los ataques puedan llegar a afectar la integridad física o la vida de los participantes", concluye la Defensoría.

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