La Defensoría del Pueblo en Cochabamba recibió en esta gestión tres denuncias de maltratos y torturas a las que fueron sometidos adolescentes en situación de calle, todos protagonizados por personal de la Estación Integral Policial (EPI) central.

El delegado defensorial, Nelson Cox, informó que, en uno de los casos, cuatro jóvenes fueron trasladados en una camioneta de la Policía a un lugar lejano, donde les dispararon con balines, los golpearon con palos y los dejaron abandonados, según publica Los Tiempos.

“Los policías actuaron bajo el camuflaje de la noche. El miedo que generan a las víctimas y que éstas sean personas en situación de calle nos complica para hacer el seguimiento, pero estamos trabajando junto a una ONG”, dijo Cox.

El 12 de septiembre, a través de las redes sociales, se viralizó un video en el que se ve a un policía azotando con un cinturón a dos menores. Un día después, las defensorías del Pueblo y la Niñez intervinieron en el caso.

El suboficial Rodolfo U. C. ya fue puesto a disposición investigativa, además de que debe presentar un informe con documentos adjuntos sobre su accionar. Iniciada la investigación, el Comando Departamental de la Policía no dio mayor información sobre este caso.

La Defensoría del Pueblo departamental anunció que realizará un acompañamiento minucioso a todas las denuncias contra funcionarios policiales ante la Dirección Departamental de Investigación Interna (Didipi).

Los beneficios y la protección a policías de rango alto, según Cox, se hicieron evidentes con la resolución del pleno del Tribunal disciplinario, que pese a las pruebas presentadas, decidió absolver al capitán Fernando M. A., denunciado por haber agredido y gasificado a dos niños de tres y cinco años, a una mujer y un anciano.

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