La Cancillería boliviana pidió la intervención de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), con el objetivo de solucionar las modificaciones tarifarias por el uso del puerto marítimo de Arica (Chile). Mientras esto sucede y las cartas van y vienen entre ambos países, alrededor de 1.000 camiones bolivianos siguen parados en esa ciudad del país vecino, con sus choferes cada vez más desesperados, sin comida y sin cama.

“Desde hace varios años venimos pidiendo definir una estructura objetiva para las tarifas. Aplicar un sistema que permita un ajuste automático de las tarifas. Para esto, se sugiere trabajar con la asistencia de la Cepal y otros organismos internacionales, con el fin de evitar estas discusiones que se dan cada dos años”, manifestó el viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco.

La propuesta volvió a tener relevancia en un momento en que otra vez el conflicto en este puerto no deja circular la carga que ingresa de ultramar hacia Bolivia.

En las últimas semanas, la estatal Empresa Puerto Arica (EPA) anunció la aplicación de su Manual de Servicios, de parte del concesionario Terminal Puerto Arica (TPA), para la carga boliviana, que la Administración de Servicios Portuarios Bolivia (ASP-B) desconoció porque a su criterio viola los acuerdos firmados.

Desde el martes pasado, el puerto no asiste a las importaciones nacionales, a la espera del pago anticipado de los servicios que en la primera quincena de agosto, la ASP-B debe alrededor de $us 230.000. La entidad boliviana manifestó que no existe ninguna deuda y las reuniones para ponerse de acuerdo hasta el momento no han dado resultados.

Cruce de cartas

Mientras tanto, en una carta enviada ayer, el director de ASP-B, David Sánchez, le dijo al gerente de EPA, Rodrigo Pinto, que esperaba reunirse en La Paz para lograr acuerdos en las tarifas. Pinto le respondió que el encuentro debía realizarse en instalaciones del puerto, con la consigna de negociar una tarifa rebajada de hasta un 38%, respecto a su Manual de Servicios.

Sánchez replicó e indicó que lo que propone la EPA es un aumento de hasta el 102% de las últimas tarifas que habían sido consensuadas en 2013, a tiempo de indicar que Bolivia está dispuesta a negociar un incremento de hasta el 10% del acuerdo a “las tarifas vigentes en el Tercer Acta de Entendimiento” (de 2013).

Al respecto no hubo respuesta de EPA ni de la TPA.

Los afectados

El problema sigue sin resolverse y unos 1.000 camiones llenan los garajes y estacionamientos habilitados para los transportistas que mueven la carga de los empresarios bolivianos.

“Estamos durmiendo en nuestros camiones y haciendo olla común para alimentarnos. No tenemos recursos”, lamentó Prudencio Taquisiri, uno de los choferes bolivianos parados en Arica.

Ayer, en las gradas del edificio administrativo de la TPA, unos 200 choferes bolivianos se reunieron y expresaron su malestar y amenazaron con iniciar un bloqueo en la frontera, si es que no se llega a una pronta solución que los tiene detenidos junto con sus camiones en tierras chilenas desde hace más de una semana.

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