Pese al esfuerzo de los bomberos, los incendios forestales subieron de 49 a 53 en la región cruceña. Sin embargo, los pronósticos de lluvia anunciados para hoy, principalmente para la Chiquitania, traen gran esperanza, por lo que los brigadistas se han preparado con todo para aprovechar el regalo del cielo y mitigar las llamas.

El director del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), Enrique Bruno, informó de que la situación de los incendios sigue siendo crítica. A pesar de que los bomberos y militares trabajan en un solo objetivo, apoyados por orugas y por las operaciones aéreas, los incendios subieron de 49 a 53 en los últimos dos días.

Concepción sigue siendo el municipio más golpeado, con 12 incendios; seguido por San Ignacio de Velasco, con 10; San Rafael, con 5; y San Matías, con 4. El resto del fuego activo está en San Antonio de Lomerío, Puerto Suárez, San Javier, El Carmen Rivero Tó- rrez, San José de Chiquitos, San Miguel, San Ramón, Pailón, Charagua y Ascensión de Guarayos.

“Lo que nos alienta es que este miércoles tenemos pronósticos de lluvias importantes en toda la zona afectada, es decir, en San Matías, en Puerto Suárez, en San Ignacio de Velasco y posiblemente, en Concepción.

Dios quiera que sea así. Pedirles a todos los jóvenes (bomberos) que sigamos unidos porque esto hay que combatirlo de forma conjunta”, refirió Bruno, agregando que se ha compartido la información sobre los pronósticos con los comandos de incidentes y se ha dado la instructiva de que se pueda aprovechar esta situación para mitigar el fuego. “En caso de que el pronóstico se cumpla, todos van a entrar a operar a fin de apagar el fuego”, agregó Bruno.

Los pronósticos

Mario Quintanilla, pronosticador de Aasana Viru Viru, informó de que el ingreso de un frente frío dé- bil generará lluvias en la ciudad capital y en parte de la Chiquitania. Para hoy, a primeras horas de la mañana, se prevén chubascos aislados en la urbe cruceña, mientras que en Puerto Suárez y Roboré habrá lluvias ligeras y moderas, que se prolongarán desde la madrugada hasta el mediodía.

De hecho, ayer, al final de la tarde, cayó un chubasco ligero en la localidad de Roboré, en Chochís y en el Ñembiguasu. También existe probabilidades de precipitaciones en San Javier, Concepción y San Ignacio de Velasco, indicó Quintanilla. El pronóstico agrometeorólogico de la Gobernación también prevé lluvias en la Chiquitania y Amazonia boliviana, lo que coincide con las previsiones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).

Defensa del parque

Por otro lado, en el municipio de San Ignacio de Velasco se sigue trabajando para abrir brechas a la espera de que se pueda controlar el fuego y evitar que llegue al parque Noel Kempff Mercado.

Hay dos grupos de bomberos y voluntarios que operan para atacar el incendio que se estima está a unos 15 kilómetros de la línea de contención. Las brigadas están desde hace dos semanas trabajando en San José de Campamento y hay otro grupo por el lado de la comunidad Santa Rosa de Lima.

“Las líneas son para eso, para controlar y luego liquidar el incendio, la brecha que se hace es para frenar el avance (de las llamas)”, indicó Robert Salvatierra, director del parque Noel Kempff Mercado. Agregó que “se está trabajando desde inicios de septiembre en la zona, con las cuadrillas de guardaparques, con los bomberos voluntarios y el refuerzo del Ejército”. “El incendio es grande, no se ha controlado, pero el trabajo sí evita su avance”, expresó Salvatierra.

Protegen una comunidad

El contingente de 220 bomberos que llegó desde Argentina se desplegó ayer hasta la comunidad Santa Mónica, en Concepción, para atender un incendio de magnitud que se acercaba peligrosamente a dicha población. Las llamas estaban a tres kilómetros de la zona poblada y no había tiempo que perder. De inmediato, los argentinos se dispusieron a abrir líneas cortafuego, apoyados por los efectivos bolivianos. Hasta el final de la tarde continuaban trabajando en la zona.

Este grupo comenzó sus labores el pasado 5 de septiembre en Concepción y hasta ahora son uno de los grupos más numerosos que cumplen tareas para apagar los incendios en la Chiquitania.

La organización y las condiciones que tienen para enfrentar la emergencia son algo destacable que EL DEBER pudo constatar. Ellos se trajeron desde el combustible que utilizan sus maquinarias hasta potabilizadores de agua. Este martes fueron visitados por el embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez, quien destacó lo hecho hasta ahora por sus coterráneos de quienes recordó estuvieron a punto de irse del país producto de unas “desinteligencias” que hubo con el Gobierno boliviano, pero que fueron subsanadas a tiempo. En el campamento en donde están ahora se ve todo muy organizado.

La comida se compra o se cocina, hay máquinas para lavar ropa, energía eléctrica, tienen computadoras e incluso hacen su propio pan para consumir. “A pesar de nuestra situación económica, de la que vivimos en Argentina, el Gobierno decidió mandar la ayuda (...) los veo cansados, pero se nota que están anímicamente bien y, sobre todo, pueden ayudar en esta situación de emergencia”, indicó Álvarez. Para atender cualquier emergencia cuentan con el equipo necesario de primeros auxilios y se dividen en dos grupos para distribuir de forma equitativa las cargas de trabajo.