“Un arquitecto es un artista; quiere que su edificio sea distinto”, dice Alcides Parejas Cronenbold, gerente comercial de Tumpar, haciendo referencia al carácter de exclusividad que sus clientes quieren imprimirle a su creación. De ahí que los revestimientos y detalles arquitectónicos tienen que ser únicos e irrepetibles.

Para satisfacer estas exigencias, Tumpar ofrece la posibilidad de elegir de entre más de 1.500 tipos de pisos de porcelanato y cerámicos, además de una serie de accesorios y productos para la construcción que darán el toque distintivo en los acabados, afirma Parejas. Brindar esta amplitud de servicios requiere de una logística apropiada, y sobre ello hablamos con el ejecutivo de esta empresa. La entrevista se realizó en Casacor –en el ambiente La creación, de Tumpar, obra del arquitecto Óscar Anglarill–, donde la chef Nicole Wille nos deleitó con un desayuno muy especial.

Tratamos de traer productos innovadores que no tenga la competencia –dice Parejas– para dar un buen servicio y soluciones al cliente con un solo proveedor”.

 

 

La gama de productos

Tumpar importa sus materiales de países tan diversos como Brasil, Italia, China, Turquía y España. Alcides Parejas explica que hay marcas que compiten en calidad y precio, como Portobello y Roca, de industria brasileña, y otras que marcan tendencias de diseño, como la italiana Marazzi. También ofrece griferías estadounidenses, inodoros japoneses y otros artefactos con cualidades ecológicas. La firma acaba de incorporar las pinturas Resicolor a su gama de productos.

Un stock tan diverso implica tener una logística sofisticada. “Cada año discontinuamos más de 300 productos e incorporamos otros tantos, indica Alcides, y si un color rosado se pone de moda, hay que tenerlo. Tumpar es una empresa de moda”.

Explica que los avances tecnológicos permiten que, por ejemplo, un tipo de mármol pueda ser fotografiado y luego reproducido en cerámica de manera idéntica. Incluso se logra fabricar baldosas enormes, de más de cinco metros cuadrados.

Tumpar es socia de una empresa desarrolladora de productos que opera en varios de los países donde estos se fabrican.

 

 

Una empresa familiar

Tumpar nació hace 37 años en Santa Cruz. Cuatro hermanos Parejas son socios de la misma. En la actualidad, varios miembros de la segunda generación, de la que nuestro entrevistado forma parte, se encargan de llevar adelante los emprendimientos familiares.

La empresa tiene tres tiendas en Santa Cruz, una en La Paz, y pronto abrirá otra en Cochabamba. Parejas señala que una de las nuevas tiendas -llamada Ícono- está dirigida a clientes jóvenes. “Allí no se disminuye la calidad, pero los materiales son más accesible -afirma- ‘Diseño a tu alcance’, es nuestro eslogan”.

El grupo familiar también tiene participación en una empresa constructora, en una fábrica de cemento, en una distribuidora de neumáticos y en una de muebles.

Parejas explica que la amplia gama de productos y servicios que ofrece Tumpar requiere de la implementación de sofisticados softwares de gestión empresarial (SAP) y de gestión de almacenes e inventarios (WMS).

 

 

La empresa proyecta aumentar su capacidad de distribución en todo el país, a la par de mejorar la atención al cliente. “Nos hemos enfocado en mejorar nuestro centro logístico; nos frenamos un poco para asegurarnos de poder brindar un buen servicio al cliente”, expresa.

Sin duda que la logística ha cambiado radicalmente desde los inicios de la empresa. Alcides recuerda aquellos tiempos cuando su padre tenía que volver de Brasil acompañando la carga para evitar robos y solucionar una serie de inconvenientes.

Relata que se importaba el equivalente de 30 camiones de una sola vez, con una limitada variedad de productos. “Ahora vivimos en un mundo mucho más rápido, con los cambios tecnológicos y de comunicación. Nos llegan camiones todos los días y con productos provenientes de países que antes uno no se podía imaginar”, dice.

Señales de una nueva era. No por nada, Tumpar cuenta con un centenar de motivados trabajadores que son tan jóvenes e incluso menores que los Parejas de la segunda generación.

PERFIL

Alcides Parejas (42) estudió en los colegios Alemán y Santo Tomás de Aquino. Obtuvo su licenciatura en Economía y un MBA con mención en Marketing en Santiago de Chile. Pasó por todas las áreas de la empresa y se quedó en la que más le gusta: ventas. Su esposa es la chef Nicole Wille (además, “todos los Parejas somos buenos cocineros”). Tienen dos hijos pequeños, a quienes les dedican bastante tiempo. Viaja seguido por motivos de trabajo. Compartir con los amigos de la ‘frater’ ayuda a quitar el estrés de la semana laboral.