Más de 200 presbíteros, religiosos y sacerdotes de Santa Cruz renovaron anoche sus promesas sacerdotales, durante la misa crismal celebrada en la catedral. Durante la homilía, el monseñor Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz, instó a los religiosos a no desanimarse y continuar con su “misión liberadora”.

“Nuestra sociedad sufre de desencanto y desesperanza, por varios motivos: la pobreza, la falta de trabajo, el narcotráfico, la corrupción, la violencia, las tensiones disgregadoras de la sociedad y el desconcierto por la falta de un sueño común. En la Iglesia no estamos exentos de problemas y desafíos, por la indiferencia religiosa, la falta de sentido de pertenencia de tantos bautizados, del individualismo y de los escándalos que originan dolor en el pueblo de Dios. Ante todo esto puede haber desánimo en los sacerdotes, al punto de poner en discusión nuestra votación sacerdotal, pero el hoy de Cristo nos dice que en esta situación es posible descubrir razones de esperanza. No tengan miedo, ni se turben, por el contrario, glorifiquen en sus corazones a Cristo y den mensajes de esperanzas”, les dijo.

Gualberti alentó a los sacerdotes a continuar con su misión, para ayudar a los feligreses a superar la indiferencia, el resentimiento, el rencor y el odio. “Queridos hermanos sacerdotes, que el hoy de Jesús, el hoy de la esperanza, de la vida y del amor se haga realidad en nuestro cada día y podamos irradiar a nuestro alrededor, la luz, el gozo y el misterio de la salvación. ¡Cantaremos eternamente tu amor, Señor!”, concluyó.

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