Edwin Rodríguez decidió pegar un portazo y declinar su candidatura a la Vicepresidencia por Bolivia Dice No. Temprano por la mañana, en su natal Potosí y prologado por Marcos Pumari, presidente del Comité Cívico Potosinista, el ahora excompañero de fórmula de Óscar Ortiz leyó su carta de renuncia en la que acusa al Movimiento Demócrata Social -esqueleto de la alianza Bolivia Dice No- de tener una estrategia de criticar, atacar y cuestionar a Carlos Mesa, en lugar de interpelar a Evo Morales y García Linera. Luego de un silencio que alargó la mañana, Ortiz se paró junto a Rubén Costas, jefe de su partido, para responder a Rodríguez, acusarlo de traición y de haber vendido su candidatura. El único postulante cruceño a la presidencia en las elecciones de octubre anunció que continuará solo en la lucha, mientras -vía Twitter- Mesa reproducía un comunicado de Comunidad Ciudadana en el que se respetaba y valoraba “el alto grado de decisión democrática del senador Rodríguez”. El MAS vio la pelea de palco y solo mandos medios salieron a opinar. Aseguraron que es un síntoma de crisis total en la oposición.

Empuje cívico

“Esperamos que los candidatos que no tienen ninguna oportunidad en estas elecciones se bajen”, dijo Marcos Pumari desde Potosí. El cívico acompañó a Rodríguez en su conferencia de prensa y confesó que su institución le había pedido que renuncie y se repliegue a su departamento. “Potosí está en movilizaciones permanentes contra un Gobierno y entre las acciones está este pedido a Edwin Rodríguez de replegarse a Potosí y renunciar, para que no esté dividiendo y fragmentando la votación en favor de Evo Morales”, dijo.

Consultado si con eso el Comité Potosinista había decidido apoyar a Mesa, Pumari aseguró que no se trataba de respaldar a personas, sino de buscar un cambio de Gobierno. En su carta, Rodríguez asegura que la estrategia de Demócrata tiende a dividir a la posición, restarle votos a Comunidad Ciudadana y facilitar al binomio oficialista que pretende obtener una distancia mayor al 10% con el segundo más votado y así ganar los comicios de octubre en primera vuelta.

“En la plena comprensión de la estrategia colaboracionista al oficialismo de la candidatura de Óscar Ortiz, Comcipo ha solicitado a mi persona la renuncia a la candidatura vicepresidencial, entendiendo que la verdadera unidad se construye con hechos y no palabras”, dice la parte más dura de la carta de Rodríguez al Tribunal Supremo Electoral. Todo esto hizo que la cúpula de Demócratas se reúna en Santa Cruz de la Sierra para arropar a Ortiz, que dio un comunicado de prensa a las 13:30, flanqueado por Rubén Costas y Ernesto Suárez.

El primero en hablar fue el gobernador de Santa Cruz. Luego de disculparse ante los bolivianos por la actitud de Rodríguez, aseguró que la ambición y la codicia son las verdaderas razones que se ocultan tras la renuncia, que con este hecho vuelven a aparecer viejas ma- ñas de la vieja política, de aquellos tiempos en los que se “compraban y vendían candidatos”. Luego de asegurar que la renuncia de Rodrí- guez no tiene ningún valor legal, que el TSE se la rechazará, así como hizo con la Jaime Paz, y que la candidatura de Bolivia Dice No continuará sin él. “Solo una acción política que persigue favorecer las opciones del MAS y de CC, descabezando la única opción viable del No”, remató. Ortiz siguió por la dirección trazada por Costas. Aseguró que la decisión de su exacompañante de fórmula solo puede ser entendida en términos económicos, que no permitirá que un acto de corrupción lo aleje de su candidatura y prometió redoblar esfuerzos para llegar a la presidencia ahora que va solo. “Y quiero decirle al país, al MAS y a todos los otros, que mi candidatura no tiene precio. Ni compramos candidatos ni vendemos candidaturas”, arengó, mostrando las palmas de sus manos a las cámaras fotográficas y de video.

Los ecos

Para esas horas, la decisión del potosino ya había generado un coro de reacciones políticas. “La oposición se desmorona, están en crisis total, pero a nosotros no nos interesa”, había dicho Betty Yañí- quez, diputada del MAS. “Si los colegas de oposición no son capaces de sostener el nombramiento de personas de estrecha confianza y relevancia, como es un portavoz, como es un candidato a vicepresidente, con dificultad podrían hacerse cargo de las riendas de nuestro país”, añadió Manuel Canelas ministro de Comunicación.

Del lado de Comunidad Ciudadana, un comunicado fijó posición y aseguró que la renuncia ayuda a clarificar las opciones políticas y que “Bolivia debe decidir si después de 13 años desea permanecer en el camino del abuso de poder del MAS o quiere un nuevo rumbo”.

También salió el presidente del Movimiento Originario Popular, Maximiliano Gallegos, pero no para apoyar a Rodríguez, sino para criticarlo. “Este compañero es mentiroso y traidor del pueblo potosino. Ha renunciado por buscar sus intereses personales”, dijo, lo que dio pie a Ortiz a asegurar que solo su exvicepresidenciable se bajó de la candidatura y se ratificó en su denuncia de corrupción. Al final de la tarde, Rodríguez salió a defenderse: “El ladrón cree que todos son de su condición”, le respondió. Negó cualquier cobro, aseguró que no tiene ninguna relación con Mesa, que no es santo de su devoción y que no hubo complementariedad entre oriente y occidente con Ortiz, solo “una utilización abusiva, muy torpe de mis raíces originarias y mi condición humilde”.