Un individuo enmascarado, armado y con gasolina, mantuvo este martes como rehenes a los pasajeros y al conductor de un autobús en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, a los que amenazó con incendiar el vehículo automotor desde su interior, fue abatido francotiradores del grupo de élite de la Policía brasileña.

El suceso, que comenzó a las 5.30 de la mañana hora local (8.30 GMT), ocurrió sobre el emblemático puente Río-Niteroi, que comunica esas dos importantes ciudades de la región metropolitana de Río de Janeiro y provoca un gran embotellamiento de tráfico desde las primeras horas de la mañana.

La portavoz de la Policía de Carreteras Federal, Sheilla Sena, dijo a los periodistas que según los primeros testimonios el hombre se identificó como policía militar, "poniendo a los pasajeros en peligro al amenazarlos que iba a incendiar el autobús, pero se desconoce cuál es el propósito real".

La Policía Militarizada (PM), que negociaba la rendición del secuestrador, indicó a periodistas que la acción parece haber sido premeditada, aunque se desconocen los motivos que llevaron al individuo a secuestrar el autobús.

El vehículo había salido minutos antes desde Sao Gonçalo, el segundo mayor municipio del estado y también localizado en la región metropolitana de la capital fluminense, con destino al centro de Río de Janeiro.

El secuestrador liberó, casi dos horas después, a tres mujeres y un hombre, todos adultos y liberados individual,ente con intervalos de tiempo, y con una máscara en su rostro lanzó un objeto incendiario desde el interior del autobús para ratificar sus amenazas.