Con el descenso de la temperatura se incrementan los riesgos de contraer influenza. Los virus mutantes causantes de la gripe encuentran un entorno favorable para su propagación y la medida más eficaz para evitar el contagio es la vacunación.

En su artículo Acerca de la Influenza, publicado en el blog Diabetes Voice, Douglas Villarroel, dice: "¡Todos! La vacunación contra la influenza es para todas las personas desde los seis meses de edad, en especial para las poblaciones de alto riesgo, entre ellos, quienes padecen de inmunodepresión, enfermedades cardiovascular, pulmonar o metabólica crónica (diabetes), sus contactos cercanos y los trabajadores de la salud”.

Estas poblaciones prioritarias son atendidas por el sistema de salud público que administra las vacunas trivalentes y protege contra los virus AH1N1 y AH3N2 y un virus del linaje B. El resto de la población debe acudir a centros médicos privados para adquirir la vacuna, o bien solicitarlas con el servicio de vacunación en Farmacorp, pues mantener la cadena de frío hasta el momento de la inoculación es fundamental para la efectividad de la vacuna.   

Coral Cristaldo, médico internista del Centro Médico Foianini considera que entre los factores más determinantes para que la población evite o postergue su vacunación, están en las creencias.  El más recurrente es decir “yo no me resfrío”, ignorando que existe una diferencia muy grande entre un resfrío común y la gripe.

La gripe es una enfermedad limitante, que impide a la persona moverse de la cama, no la deja trabajar, genera gasto y dificultades económicas debido a la falta de ingresos por el ausentismo laboral, explica. “Es una enfermedad que causa muerte. Hemos tenido hasta el día de hoy 15 personas fallecidas por gripe”.

Otro mito es pensar que la vacuna provoca la enfermedad, lo que es totalmente falso pues solo se inocula una parte virus, esto hace que el cuerpo reaccione y se defienda al momento de entrar en contacto con uno o más virus mutantes de la influenza. Lo que puede suceder, afirma Cristaldo, es que se presente un pequeño resfrío o incluso una gripe, si es que ésta ya se venía incubando. La vacuna tarda dos semanas en hacer efecto.

El paciente puede morir por una gripe, advierte la médico. “Es importantísimo colocarse la vacuna al inicio del invierno, todos años. Una sola vez hace mucho tiempo no sirve, porque estos virus cambian, rotan, la vacuna del año pasado o el anterior, no es útil ahora”.

La eficiencia de la vacuna para evitar la influenza es de un 50%. En una gripe severa, de las que llevan a la internación, a terapia intensiva, e incluso la muerte del paciente, la cobertura está del 80% al 90%. “Tenemos que entender la diferencia, me vacuno para no tener una gripe severa, para no llegar a terapia intensiva o morir, no para evitar un pequeño resfrío, con un poquito de moco, y dolor de cabeza”.

Actualmente, la manera más eficaz de combatir la influenza es mediante la vacuna tetravalente, diseñada para proteger contra cuatro tipos diferentes del virus que están circulando a nivel mundial: AH1N1 y AH3N2 del tipo A y Yamagata y Victoria del tipo B.

Vanessa Ríos, Gerente de Trade Marketing y Canales y responsable del programa de vacunación empresarial Yo me vacuno, yo no me arriesgo de Farmacorp destacó la importancia de la inmunización. “Somos conscientes del alto impacto que una epidemia de influenza puede tener en las familias y en los lugares de trabajo, sobre todo cuando se presentan temperaturas tan bajas como la de los últimos días. Las personas o empresas interesadas en recibir la vacuna tetravalente pueden ponerse en contacto con nuestro Farmaclub Corporativo o llamar al número 756-69940, para hacer su requerimiento”, concluyó.