Opinión

cara a cara

Guido Alejandro Arana Hace 5/26/2019 8:00:00 AM

Al menos 21 migrantes venezolanos se ahogaron al hundirse su embarcación a una decena de kilómetros de las costas de Trinidad y Tobago, que pretendían alcanzar escapando de la gravísima crisis que golpea su país, que se acentúa la falta de alimentos y hasta es barajada la posibilidad de una hambruna generalizada. También empezó a escasear la gasolina porque la producción actual de petróleo apenas abastece el 20% del consumo nacional. Pese al rechazo interno y externo, que provoca y al descalabro en Venezuela, Nicolás Maduro se mantiene imperturbable en el mando usurpado. Duele profundamente la triste realidad de la patria del Libertador y de su gente.

Una de cal y dos de arena se han volcado en materia de obras viales en la urbe cruceña. El municipio acaba de entregar el último tramo de la doble vía a la refinería de Palmasola y que beneficia a unos 300.000 vivientes en tres distritos de la zona. En cambio, en otras partes de la ciudad, puede ser mayor la cantidad de vecinos que refunfuñan porque brotan como hongos los baches por causa de las lluvias y la falta de mantenimiento oportuno en numerosas calles y avenidas, donde la espera por los arreglos parece eterna. Ni qué decir del calamitoso estado de las transitadas vías del Parque Industrial porque la Alcaldía y la Gobernación no terminan de agotar el debate sobre competencias para una reparación que no puede seguir postergada más tiempo.

En el hogar Teresa de los Andes... único en el país por sus prestaciones, claman por un presupuesto sostenible para atender a más de un centenar de internos con discapacidad física y mental. Sus 89 empleados no cobran sus sueldos desde hace cinco meses. En el hospital de niños Mario Ortíz lavan a mano la ropa de cama porque están averiadas las dos máquinas industriales con 50 años de uso, mientras una sola secadora está disponible. ¿Se acuerdan del padre Mateo? En 2015 impulsó un proyecto de ley para que se asigne a la salud un 10% en todos los niveles de Gobierno. Un ministro energúmeno lo llamó ‘mentiroso’. El sacerdote le agradeció la ‘publicidad gratuita’ a su emprendimiento y pidió al Señor por el que no sabe lo que dice ni lo que hace. En Bolivia no hay plata para atender las carencias en materia de salud pero en obras faraónicas y superfluas se gasta hasta lo que no se tiene. Para muestra, los botones son varios...