Opinión

Odio, el principal veneno

El Deber Hace 6/26/2019 8:00:00 AM

Quizás no hace falta que los opositores vayan al norte de Potosí a hacer campaña electoral, bajo amenaza de ser envenenados por el solo hecho de buscar el voto de los electores; en realidad, el veneno ya está en el aire y no solo en esa región, sino en todo el país. El veneno está en el odio que dejan las palabras del dirigente campesino Ever Rojas y que fue lanzado en un acto político, frente al presidente del Estado, Evo Morales, ahora más candidato que mandatario, y la presidenta de la Cámara de Senadores.

El domingo, durante la promulgación de la ley que crea un nuevo municipio en el norte potosino, el dirigente dijo: “Esta nuestra tierra de Tomás Katari, hay kataris malos (que) no van a permitir a los partidos neoliberales entrar aquí. Si van a entrar a la tierra de Tomás Katari, en español dicen víbora ¿la víbora qué hace?, envenena, estos kataris van a envenenar a los q’aras, por eso, que no se atrevan a entrar a la tierra de Tomás Katari”, entre arengas de ¡wañuchun q’aras (mueran los blancos)!

No hace falta ser opositor ni erudito en leyes para darse cuenta de que esas palabras violan al menos cuatro leyes: la Constitución Política del Estado, que garantiza el libre tránsito, el derecho a reunirse, a pensar y expresarse con libertad; la Ley Contra el Racismo y toda forma de Discriminación; la Ley de Régimen Electoral al anunciar que se impedirá pedir el voto; así como el Código Penal, por la amenaza de muerte que ha sido lanzada.

Empero, sí llama la atención que el presidente sea testigo de esas palabras y no diga nada, demostrando que la lucha contra el racismo y el pedido de unidad lanzado muchas veces son un discurso que solo sirve para determinadas circunstancias. Asimismo, es censurable –aunque ya no es sorprendente- que el Órgano Electoral emita un tímido pronunciamiento de rechazo a las palabras del dirigente, con el que no se da garantías reales a los opositores.

No hay que olvidar que esa no ha sido la primera amenaza lanzada contra los opositores. Hace algunos meses se dijo en Chapare que se les impediría hacer campaña, mientras que posturas de este tipo se han repetido durante los últimos años, atizadas también por discursos que dividen, emitidos sobre todo por el vicepresidente, quien parece entender que conquistar el voto es denostar a los contrarios.

Lamentablemente el odio racial no se ha superado en el país. La aceptación y la unidad parecen hacer aguas. Las expresiones discriminadoras no son aceptables ni en el occidente ni en el oriente. Tanto como el odio expresado por Ever Rojas, es censurable la exclusión y el insulto que se encuentran en las redes sociales, en los discursos y en cualquier otra forma de comunicación.

Estas expresiones son un retroceso y, lamentablemente, prevalecen frente a otros esfuerzos por lograr la unidad para salir adelante como país.