Familias enteras coparon la plaza 24 de Septiembre para participar en la celebración del Domingo de Ramos, uno de los eventos más importantes para los feligreses católicos, con el que se da inicio a la Semana Santa.

Todos los fieles con sus palmas en mano, comenzaron a llegar desde tempranas horas de la mañana para participar de la homilía de monseñor Sergio Gualberti, que se centró en la solidaridad con Cristo crucificado y la invitación a vivir una Semana Santa con fe y devoción.

Asimismo, invitó a los fieles a reconocer sus culpas y a salir del egoísmo, dejar todo lo que al ser humano lo aleja de Dios, a cambiar de vida y a no quedarse indiferente ante el crucificado. Remarcó que esa es la forma de responder al amor y a la misericordia de Dios.

Similares celebraciones religiosas se realizaron en todo el país.

Para el cristianismo el Domingo de Ramos es el presagio del triunfo de Jesucristo sobre la muerte y el anuncio de la Pasión.