Opinión

CARA A CARA

El Deber Hace 4/14/2019 9:00:00 AM

Hace poco, Colombia se estremeció con la captura del ‘sicario de Medellín’: Un niño de 14 años que, al servicio de una banda criminal dedicada a la extorsión, al narcotráfico y a los asesinatos selectivos, mató a sangre fría a dos personas y elevó a 12 los homicidios de su autoría. Los expertos concluyeron que, a pesar de su edad, no es rehabilitable y que, aunque aparece ‘tierno e indefenso’, ya es un asesino. Este tipo de menores son producto del abandono y de su crecimiento en ambientes de pobreza y de carencias, similares a los que se generan en nuestro medio. En el Día del Niño, el vicepresidente AGL dijo que el mejor regalo que se les puede dar a los chicos es garantizarles un buen gobierno y una buena familia. Que así sea...

Uno de los potenciales candidatos al municipio más grande del país empezó a mostrar sus cartas. En las últimas horas, en una entrevista con EL DEBER Radio, lo hizo el gobernador Rubén Costas. “De repente este pueblo quiere tener un alcalde como el gobernador... es mi derecho y la Constitución me lo permite”, dijo. “Estoy preparada para servir a Santa Cruz, por responsabilidad no voy a decir en qué cargo”, sintetizó la presidenta del Concejo Municipal, Angélica Sosa, tras ser consultada también sobre sus aspiraciones. Cabe recordar que el alcalde chiquitano Germaín Caballero y el ex-dirigente del magisterio Saúl Azcárraga, ya esperan en cancha para disputar la Gobernación y la Alcaldía cruceña, respectivamente.

La ciudad volvió a convertirse en rehén de los transportistas que bloquearon calles y avenidas en protesta contra las políticas de movilidad urbana del municipio. Tendrían que ahorrarse sus inauditos pedidos de ‘disculpas’ a la ciudadanía por el grave perjuicio ocasionado. Nadie se opone al derecho constitucional a la protesta siempre y cuando esta no vulnere los derechos de los demás. Es algo que palmaria y sistemáticamente atropellan los mandamases de un poderoso gremio cuyas acciones rayan en un abuso intolerable.