“Reponer el valor adquisitivo, en base a la inflación -cerró con una tasa del 1,51% en 2018-, sería un incremento salarial que generaría menos consecuencias a las empresas que afrontan una situación complicada”.

Así, el presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Fernando Hurtado, sintetizó la propuesta sectorial que debe reflexionarse en la negociación para deducir el porcentaje de ajuste salarial del presente año.

En la presente jornada está programado un encuentro entre personeros del Gobierno y el Comité Ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) para debatir el pedido de los trabajadores de un aumento del 12% al haber básico y un 10% al salario mínimo nacional.

El ajuste salarial de 2018 fue del 5,5% al básico y un 3% al mínimo. Hurtado dijo que no saben de dónde salen los cálculos oficiales porque los sectores no la están pasando bien. “Las ventas están estancadas desde 2015 y así se reflejan en los datos oficiales de las recaudaciones del IVA.

Hay un exceso en la oferta y la gente no está respondiendo en la compra de esos productos. Las empresas se están quedando con los productos de la sobreoferta”, puntualizó. El mandamás de Cainco cree que empleadores y trabajadores deben sentarse a debatir políticas alienadas a mejorar la productividad de las empresas.

“Si a la empresa le va bien generamos empleo y el trabajador mejora sus condiciones de vida”, sentenció. Para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, el incremento tiene que ser racional, ajustado a la realidad de las compañías y no obedece a presiones políticas o chantaje de la COB. “Hemos escuchado pretensiones de aumento del 10% al salario mí- nimo y del 12% al básico. Eso definitivamente es inatendible”, dijo.

El sector exportador cruceño también pide prudencia en el tema salarial. A decir del presidente de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Santa Cruz (Cadex), Oswaldo Barriga, ese sector no está en condiciones ni de asumir un 1% de incremento. “Lo ideal sería una pausa en las políticas laborales por cinco años o que bilateralmente, el trabajador y el empresario, se pongan de acuerdo y fijen el ajuste”, apuntó.

Días atrás, el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Luis Barbery, también señaló que no están dispuestos a otorgar más de un 2% de incremento al haber básico y mantener sin variación el Salario Mínimo Nacional.

En la otra vereda

Desde la perspectiva del dirigente fabril Sósimo Paniagua, la clase trabajadora no está pidiendo incremento, sino nivelación de la pérdida adquisitiva. “Nadie pierde, nadie cierra. Los empresarios, en tiempo de negociación, cargan sobre el trabajador las inversiones en innovación tecnológica para evadir derechos laborales, pero cuando generan mucha utilidad ‘calladingos’ ellos”, observó. Desde La Paz, el dirigente cobista Nicanor Baltazar informó de que hoy, en el debate de la mesa económica, se definirá el tema del incremento salarial.

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