La organización mundial de Derechos Humanos, Amnistía Internacional, pidió al presidente Evo Morales suspender la aplicación del Decreto Supremo que permite el desmonte y quema forestal. Amnistía pide certezas de que no hay una relación directa entre el incendio en la Chiquitania y la normativa.

"Ante la ausencia de determinación sobre las causas de los incendios en la Chiquitania, requerimos al Estado de Bolivia que suspenda la aplicación del Decreto No. 3973 hasta que se obtenga certeza de que aquél no ha contribuido a la generación de los incendios", se lee en parte de la Carta Abierta dirigida por la organización al presidente Evo Morales.

Tras las declaraciones del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien señaló que "el incendio es casi hijo natural de la agricultura", señala Amnistía, "nos permitimos pedirle información sobre la posible relación entre el Decreto Supremo y los incendios", ya que mediante el mismo "se autoriza el desmonte para actividades agropecuarias en tierras privadas y comunitarias [...] [y] se permite las quemas controladas de acuerdo a reglamentación vigente [...]".

La organización agrega que el Estado debe también proporcionar información completa sobre la crisis y sus efectos, así como consultar y dar participación a las personas y comunidades afectadas en las decisiones que impacten sus vidas.  

Asimismo, le dice al Estado boliviano que tiene la obligación de investigar las causas de los incendios, y en caso que corresponda, identificar y sancionar a los responsables en pleno respeto de la ley y el derecho internacional de los derechos humanos.

También expresan preocupación porque la Policía detuvo a tres personas presuntamente implicadas en los incendios las cuales, que tras su liberación mediante orden judicial, denunciaron "haber sido sujetas a malos tratos".

Ante tales hechos, la organización recuerda al Estado su obligación de garantizar la libertad e integridad personales y el debido proceso en el marco de cualquier investigación.

En un mes, los incendios arrasaron más de un millón y medio de hectáreas de bosques y pastizales en la región de la Chiquitania. Actualmente el fuego se centra en el municipio de Concepción donde rebrota pese a los continuos sofocamientos. En los últimos días bomberos voluntarios denunciaron que los colonos e interculturales realizan quemas, exigiendo su derecho a hacerlo.

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