Opinión

cara a cara

El Deber Hace 3/3/2019 8:00:00 AM

Diferentes voces y visiones han identificado retos y prioridades para Santa Cruz de la Sierra como la ciudad más importante y de mayor crecimiento del país. Entre las principales recomendaciones figuran la conformación de la región metropolitana con municipios vecinos, reorganizar el transporte público, una gestión integral de residuos sólidos, un enfoque científico a la educación, construir una mejor sociedad con educación ciudadana, cuidar la identidad cultural, una mayor coordinación en el ejercicio de competencias entre diferentes niveles del Estado, planificar una ciudad sustentable que conserve su identidad y proteja sus área verdes. En suma, hay mucho por hacer para impulsar a la ciudad de las llanuras. A 42 años de los 500 de su fundación, es de esperar que los cambios y avances propuestos se concreten para que nuestra grigotana urbe pueda dar el salto definitivo a la modernidad.

Los cruceños hemos tenido frente a nuestros ojos imágenes que ni remotamente pensamos que llegaríamos a ver: fiscales y policías en tropel, allanando las oficinas y llevándose detenidos a funcionarios de COTAS, en busca de evidencias como parte del proceso investigativo del millonario robo de dineros de los socios, en un escándalo que sacudió a la opinión pública y que ha salpicado el prestigio de una pionera y emblemática cooperativa de servicios, cuyos fundadores, ya ausentes, deben estar revolcándose en sus tumbas. Que las investigaciones aclaren lo ocurrido y se deslinden responsabilidades, que los autores del delito paguen sus culpas y que cuanto antes sea restaurado el crédito y limpiado el buen nombre de COTAS, otrora patrimonio y orgullo de toda una comunidad.

Sano, fraterno y sin violencia. Ojalá que así discurra a partir de este domingo y durante tres días el Carnaval, actividad festiva enraizada en nuestras costumbres y tradiciones desde épocas remotas. No hace falta beber como cosacos para disfrutar de unos buenos momentos con la familia, los vecinos o los amigos de la comparsa. Es necesario controlar emociones y evitar los excesos durante la celebración para no tener que lamentar situaciones indeseables durante y después del festejo.