El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró este miércoles que está dispuesto a debatir de manera interna con sus detractores del Movimiento Al Socialismo (MAS), después de que fue cuestionado por la expulsión del italiano Cesare Battisti, que era uno de los terroristas más buscados de su país.

 "Las contradicciones internas no se las debate mediáticamente, el que las debate mediáticamente no es una persona que está actuando con responsabilidad con el Gobierno o con el proceso, así que nosotros estamos dispuestos a debatir, pero internamente y no mediáticamente", dijo Romero.

El pasado domingo, el Gobierno boliviano entregó a las autoridades italianas a Battisti, quien fue capturado un día antes por la Interpol mientras caminaba por las calles de la ciudad de Santa Cruz.

Este hecho generó polémica al interior del MAS. Varios sectores del Gobierno, exautoridades, activistas de izquierda e intelectuales expresaron su desacuerdo con la expulsión del italiano.

Entre ellos Raúl García Linera, hermano del vicepresidente, el exministro Hugo Moldiz y el Defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto, quien advirtió una violación a los derechos de Battisti.

Incluso, el dirigente de las Juventudes del MAS en Santa Cruz, Rolando Cuéllar, al reprochar al ministro Romero, pidió su renuncia al cargo.

 Sin embargo, Romero afirmó que el caso Battisti es un tema cerrado y reiteró que, si bien el ciudadano italiano solicitó refugio, el pedido fue negado y no se interpuso apelación.

 Apuntó que no se prestará a la polémica y menos a la politización del caso.