Opinión

De sorpresa en sorpresa

Guido Alejandro Arana Hace 9/29/2018 8:00:00 AM

El presidente del Perú, Martín Vizcarra, no deja de sorprender a los ciudadanos de su país. Sus hábiles jugadas políticas conducirán, con casi total seguridad, a que en diciembre los peruanos tengan que pronunciarse en un referéndum sobre la incorporación de significativas enmiendas a su Constitución Política. Así ocurrirá como corolario del anuncio del primer mandatario, hecho el 28 de julio, de someter al Congreso tres proyectos de ley de modificación o incorporación de normas constitucionales sobre reestructuración del Consejo Nacional de la Magistratura, diseño de un nuevo Congreso integrado por una Cámara de Senadores y una Cámara de Diputados, regulación del financiamiento de los partidos políticos y reelección de los miembros del Congreso.

Una segunda sorpresa fue la decisión del presidente de solicitar, hace dos semanas atrás, un voto de confianza del Congreso a fin de que su gobierno continúe impulsando la discusión y eventual aprobación de las reformas constitucionales. Al hacerlo, Vizcarra corrió el riesgo de tener que recurrir, ante la negativa del voto de confianza, a su potestad de cerrar el Congreso y llamar a elecciones inmediatas. Afortunadamente, el plenario del Congreso, después de un debate de más de 20 horas, resolvió otorgar la confianza solicitada. De este modo, continuó abierta la discusión de los proyectos presidenciales en la Comisión de Constitución del Congreso, la cual se ha fijado el 3 de octubre como último plazo para concluir sus tareas. El informe de la Comisión será sometido luego al plenario del Congreso, a fin de que las posibles reformas a la constitución estén en condiciones de ser llevadas a referéndum en la primera semana de diciembre.

Pero la mayor sorpresa para todos será que un presidente que muchos consideraban destinado a simplemente completar, con razonables actos de administración, el periodo para el que fuera electo el renunciado presidente Pedro Pablo Kuzcynzki, pasará a la historia como el impulsor de una reforma constitucional. Tanto las materias abarcadas como el contenido de las propuestas de enmienda son relevantes y, como explicó Martín Vizcarra, están inspiradas en un claro propósito de hacer frente al difícil problema de la corrupción en la actividad política y en el ejercicio de la función pública.

Para el beneplácito de Vizcarra, las reformas cuentan con un fuerte apoyo popular. Según una encuesta de Ipsos para el diario El Comercio de Lima, un 55% de los encuestados apoya la idea de un congreso de dos cámaras, un 76% la propuesta de “no reelección” de los miembros del congreso y un 75% la iniciativa de regular mejor el financiamiento de los partidos políticos.