Sábado 23, de agosto del 2014
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Los Arnaldos de Trinidad



Homero Carvalho Oliva | Ínsula barataria
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En la ciudad de la Santísima Trinidad, capital del Beni, viven dos intelectuales que, además de compartir el mismo nombre, comparten el amor por su tierra. Se trata de Arnaldo Lijerón Casanovas y Arnaldo Mejía Méndez, ambos son caras de una misma moneda: la cultura contemporánea de un departamento que ha dado grandes poetas, historiadores, ensayistas, pintores y escritores en general. Su amistad la heredé de mi padre, de quien fueron entrañables amigos.

Arnaldo Lijerón Casanovas nació en Trinidad de Moxos (como a él le gusta aclarar) el 16 de julio de 1947, año de una de las más grandes inundaciones que los trinitarios no olvidan, y se formó como maestro en la Normal Superior de Sucre, así como de pedagogo en la Universidad Técnica del Beni. Lijerón Casanovas siempre fue un rebelde, desde colegio, y sus ideales estuvieron y están al servicio de los humildes, de ahí que no hubiera extrañado a nadie su participación en la primera Marcha Indígena por el Territorio y la Dignidad, que partió de Trinidad un lejano 1990 y que, al visibilizar a los indígenas de tierras bajas, cambió al país logrando que en las reformas constitucionales de 1994 se incluyan algunas de sus reivindicaciones.

Lijerón Casanovas ha publicado, entre otros libros, las biografías de Antonio Vaca Díez, de Germán Busch, de Fabián Vaca Chávez y el estudio lingüístico Toponimia y cultura en Bolivia, con el que ingresó a la Academia Boliviana de la Lengua y también de Moxos-Beni, introducción a la historia amazónica y muy pronto saldrá publicada su biografía sobre César Chávez Taborga, un beniano universal.

Arnaldo Mejía Méndez nació el 12 de octubre de 1947, también en la ciudad de Trinidad; al igual que Lijerón Casanovas es uno de los pocos escritores e intelectuales benianos que, desde el terruño, se ocupa de diversos temas importantes para el departamento y para la nación. Ha publicado varios libros, entre los que se destacan Moxos: simbiosis de leyenda, la antología Poetas de huellas imborrables, Primera antología de viejos y nuevos cuentos benianos, Benianos de alma universal y los poemarios Lunario de sueños y sembrando jaikus, así como otros que tienen que ver con la identidad regional. En los próximos días presentará su nueva obra José Ballivián y el oriente boliviano, en la que incluye un capítulo titulado El Tipnis, un tema de reflexión.

Mejía Méndez es un intelectual comprometido con el Beni, ama entrañablemente a su gente, sus ríos, sus lagunas, su flora, su fauna, sus cielos y su cultura. Es un hombre íntegro, un artista de la palabra y un investigador dedicado y metódico. Su labor es silenciosa y la hace sin el apoyo económico de ninguna institución nacional, regional, municipal o universitaria; lo hace llevado por su gran espíritu moxeño, en el que se funden nuestro milenario pasado histórico con el presente de lucha para salir del subdesarrollo. Su obra, tanto de investigador como de creador, se constituye en un reconocimiento de lo que hacemos los benianos por nuestro departamento.
Gracias a ellos podemos conocer mejor nuestros valores culturales, literarios, históricos y musicales. Gracias a su obra los benianos podemos sentirnos orgullosos de lo nuestro y podemos mostrar al mundo que tenemos una extraordinaria estirpe cultural. Ambos, Arnaldo Mejía Méndez y Arnaldo Lijerón Casanovas, además de intelectuales y escritores, son estupendos gestores culturales que se han destacado en varias instituciones como la Casa de la Cultura del Beni, de la que hablaremos en nuestra próxima entrega.

* Escritor