Jueves 18, de septiembre del 2014
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia
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La ley contra el alcohol



Francisco Justiniano Suárez
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El pleno de la Cámara de Diputados aprobó en grande y en detalle el proyecto de ley de prohibición, consumo y venta de bebidas alcohólicas en la vía pública, llámense centros educativos, de recreación, universidades y campos deportivos. La norma también establece los horarios para la apertura de locales y la prohibición para la venta de bebidas a menores de 18 años, la cual será acompañada por políticas y programas que se aplicarán a través de las gobernaciones y municipios, en coordinación con la Policía y otras entidades.
Sobre el tema, un reciente estudio advierte que el abuso de bebidas alcohólicas provoca graves lesiones en el cerebro y que los jóvenes y adolescentes son los más vulnerables, pues no miden las dosis que ingresan a su organismo. Advierte que si la ingesta de alcohol se combina con drogas, los daños se multiplican exponencialmente.
La conclusión de la investigación realizada en España señala que el abuso de bebidas espirituosas como la cerveza, el vino o el wiski afecta severamente la capacidad mental de las personas, ya que “esta práctica daña de forma irreversible el cerebro, con graves consecuencias en los lóbulos frontales, encargados de gestionar la atención, el razonamiento y la planificación. Asimismo, ocasiona una lesión en el hipocampo, que es la zona que está más estrechamente relacionada con la memoria”. En ambos casos, los daños persisten con el paso del tiempo.
No obstante, existen fuertes críticas respecto al contenido de esta norma, como la intención de establecer sanciones a los músicos que en sus obras incluyan mensajes que estimulen beber. Para la Sociedad Boliviana de Artistas y Compositores, según su presidente, “se intenta censurar la creatividad y la expresión de las personas, algo no solo muy difícil de controlar, sino que incluso puede ser contraproducente, porque vulnera lo establecido por la Constitución en su artículo 21 inciso 5, que garantiza expresarse libremente en cualquier medio de comunicación, de forma oral, escrita o visual, individual o colectiva”.
Otra crítica cuestiona la posibilidad de que se empiece a otorgar autorizaciones ‘excepcionales o especiales’ para ingerir bebidas alcohólicas en público, como por ejemplo durante las entradas folclóricas, festividades culturales y religiosas e incluso en Carnaval, cuando justamente estas fiestas se dan a lo largo del año y es cuando más alcohol se consume y se generan hechos de violencia y accidentes de tránsito.
Por eso la ley prevé sanciones de orden pecuniario; son multas que van desde los Bs 2.000 hasta las 10.000 Unidades de Fomento a la Vivienda, unos Bs 17.400, dependiendo del grado de contravención, por lo cual establece la clausura de los negocios en caso de reincidencia y la recaudación será destinada a la implementación de políticas educativas.
De igual manera, la disposición prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en vehículos de transporte público o privado, lo que ahora casi es una práctica común, puesto que los motorizados son una especie de cantina o discoteca móvil para pararse en una calle o vía pública, poner la música a todo volumen y consumir bebidas alterando el orden público; afortunadamente estas conductas ahora están tipificadas como delito y serán objeto de sanción. Lo ideal es que esta norma, al igual que otras tantas que están siendo promulgadas, no quede de adorno y se la cumpla. ¡Hasta la próxima!

* Comunicador