Martes 2, de septiembre del 2014
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia
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Cambios en el currículo de la ley educativa



Alberto Santelices Salomón
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La educación boliviana ha fracasado y los esfuerzos para mejorar la calidad educativa han sido vanos. Luis Carranza Siles dice que ningún sistema educativo en sí es bueno o malo; será bueno si responde a una realidad social, económica y cultural a la que pretende servir.
En el Congreso Nacional de Educación de 2006 realizado en Sucre, algunos sectores sociales y educativos desconocieron la Reforma Educativa. Argumentaban que ella no respondía a la realidad socioeconómica del pueblo y, además, tenía la finalidad de formar a ciudadanos sometidos a grupos de poder. Pero se la maldice olvidando que ella no fue implementada en su totalidad y al no haber resultados, ¿qué es lo que se critica?
Después del Congreso de Sucre se elaboró el currículo, con participación del magisterio, de algunos profesionales y de sabios indígenas. La Ley 070 se aprobó en 2010, esto quiere decir que primero se hizo el currículo y después se redactaron las bases, los fines y los objetivos de la citada ley, lo cual es un absurdo lógico. Encerrarse entre cuatro paredes para redactar el currículo, sin hacer consideraciones de la realidad, es satisfacer una buena intención, pero no es el camino correcto.
Según Gimeno Sacristán, el currículo es el complejo entramado de experiencias que obtiene el alumno. Su diseño contempla la enseñanza, los métodos, las condiciones de aprendizaje: relaciones sociales en el aula, en la unidad educativa; el uso de textos, los efectos de la evaluación, etc. Puede decirse que el currículo es la organización de todas las actividades educativas, incluido el recreo y no puede reducirse a solo los contenidos de enseñanza ni es la lista de asignaturas o de los planes de estudio, tal como pregonan algunas autoridades.
El canto de sirena del vivir bien está en el limbo abstracto de la mentalidad metafísica de los acólitos de cuentos de hadas. No necesitamos la vana perorata del vivir bien. Lo que el pueblo ansía es ‘estar bien’. Este bienestar se logrará con una buena educación integral que contemple la ecología, la salud, la sexualidad, los primeros auxilios, la prevención de drogas y de la delincuencia; la buena convivencia, la nutrición, la orientación vocacional, la higiene, los valores y la educación vial; esto no hizo ni la Reforma ni la Ley 070 y además ninguna de ellas eliminó las materias inútiles de relleno.
El maestro cruceño debe sugerir cambios en la estructura curricular para preservar la unidad nacional del sistema educativo, valorando los principios de interculturalidad y de integración, al igual que los saberes de carácter histórico y geográfico porque tienen que ver con la existencia de Bolivia como país.
Pero al mismo tiempo tiene que exigir una descentralización educativa coherente con el principio de interculturalidad y de plurinacionalidad. Los contenidos curriculares regionales, los calendarios, los métodos de enseñanza y los problemas locales obligan a que en un país diverso culturalmente su educación sea administrada también de forma diversa.


* Asesor pedagógico
de la Federación de
Profesionales de Santa Cruz