CIENCIA

Velez-Liendo gana el Whitley por su trabajo con los jucumaris


La bióloga orureña trabaja en la preservación de la única especie de oso sobreviviente de la región. Su meta es impulsar un plan de protección y lograr la convivencia pacífica entre animales y gente

Ximena posa junto a un oso andino sedado. En Bolivia son conocidos como jucumaris

20/05/2017

La bióloga boliviana Ximena Velez-Liendo ganó el premio Whitley 2017 otorgado por Whitley Fund for Nature (WFN), por su trabajo de investigación sobre los osos jucumari, en el municipio tarijeño de San Lorenzo, que apunta a proteger la especie y lograr la convivencia pacífica con estos animales.

El galardón consiste en 50.000 dólares destinados a la investigación que lidera Velez-Liendo en el proyecto Conservación a través de la coexistencia: osos andinos y gente, que cuenta con la cooperación de la ONG Prometa, el Zoológico de Chester y la Universidad de Oxford (ambos en el Reino Unido). 

“Los Andes son  hogar de un animal especial, el oso andino, que es la única especie de oso sobreviviente en Sudamérica, pero está amenazado a causa de la actividad humana”, señala el video presentado en la ceremonia realizada el jueves en la sede de la Royal Geographical Society de Londres (Inglaterra).

“En 2005 iniciamos el ambicioso proyecto de evaluar el área de distribución en Bolivia”, explicó Ximena durante la presentación y añadió que el objetivo es hacer un estudio de mayor extensión, enseñar en técnicas de investigación a la gente local e inspirarlos a ser líderes de conservación.

Amor a primera vista
En 1999 Ximena vio por primera vez un oso en estado silvestre al realizar su tesis en el Parque Nacional Carrasco de Cochabamba. "Ese fue y es el recuerdo más lindo que tengo hasta ahora", dijo la bióloga a la agencia EFE. Después de terminar sus estudios, hizo una maestría en Inglaterra, un doctorado en Bélgica y un postdoctorado en Bolivia, logrando especializarse en osos andinos. 

El desafío de convivir en paz con los osos
Ximena contó a la revista Extra de EL DEBER, que el problema de la gente con los osos jucumaris está relacionado a la pérdida del ganado. “Cuando el oso mata a una vaca para comer, significa la pérdida de mucho dinero para la gente. Por eso los matan, por bronca, es como si le  hubieran robado sus ahorros de todo un año”, explicó. 

A raíz de ello está trabajando en la conservación de los animales desde las comunidades. “Hay muy buena relación con las personas y están interesadas en ser parte del proyecto, se sienten orgullosos de todo lo que están conociendo”, explicó.

Consciente de los problemas de la gente, señaló que “tampoco se trata de decirle (a la gente) que no tienen que matar al oso porque es prohibido, sino darles opciones de subsistencia. Estamos identificando actividades para que no se dependa tanto del bosque ni del ganado”.

Finalmente, lamentó que en Bolivia sea difícil hacer ciencia y vivir de ella. “Los científicos bolivianos, para poder sobrevivir, tenemos que buscar otros trabajos adicionales, incluso muchos abandonan la ciencia porque tienen familias que mantener”, afirmó.



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