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¿Por qué mueren tantos famosos en 2016?


En lo que va del año fuimos testigos de la muerte de varias celebridades, al menos el doble que en el mismo periodo de 2015. La estadística explica los decesos, más allá de la tragedia

Algunos fallecimientos famosos este año: Prince, David Bowie y Zaha Hadid

27/04/2016

Por difícil que parezca, hay una explicación estadística, más allá de las causales médicas, para el hecho de que el 2016, en solo cuatro meses, se haya llevado la vida de tantos famosos y haya ocupado a millones de fanáticos en interminables –y merecidos- homenajes.

Obituarios y despedidas
Entre enero y abril, por nombrar solo a algunas celebridades, fallecieron el actor Alan Rickman, la arquitecta Zaha Hadid, la actriz Patty Duke, el productor David Gest, el futbolista Johan Cruyff, los músicos David Bowie, Keith Emerson, Glenn Frey y Prince, según un rápido recuento del portal iflscience.com.

Los medios internacionales dan cuenta de este incremento considerable en sus obituarios, en comparación con los cuatro primeros meses de años anteriores. Por ejemplo: la cadena británica BBC publicó entre enero y abril de 2012 cinco anuncios necrológicos. En ese mismo periodo, en 2013 fueron ocho; en 2014, otros 11 y en 2015, la cifra de obituarios ascendió a 12. Lo curioso es que en 2016 la cifra se disparó a 24 anuncios sobre el deceso de personas famosas del mundo de la música, el arte y otros ámbitos.

Explicaciones estadísticas
Pero no es solo una percepción, este año han muerto más celebridades internacionales que en los anteriores. Lejos de supersticiones y teorías conspirativas, una de las razones para tanto luto superstar es que muchas de las personalidades fallecidas recientemente nacieron entre 1946 y 1964, la época de posguerra conocida como ‘baby boom’ (auge de bebés), en la que la población mundial aceleró su crecimiento luego de la II Guerra Mundial. Lógicamente, mientras más gente nace en una época determinada, más gente morirá décadas después.

El portal iflscience.com aporta una segunda razón. Desde los años 60, gracias a la televisión, el cine y el desarrollo de nuevas tecnologías, hay más posibilidades de ser famoso. Tal como lo predijo el artista pop Andy Warhol en esa década, “en el futuro todos tendrán 15 minutos de fama”.

El tercer motivo es el flujo informativo. Cuando una celebridad fallece, la noticia se esparce por el mundo en segundos gracias a las redes sociales, algo que no ocurría en el pasado, y eso influye en nuestra percepción sobre el tamaño y los alcances de una tragedia.

Hace 65 años hubo un auge de nacimientos a escala mundial, aumentaron las posibilidades de ser famoso y hoy las noticias de los decesos de celebridades se difunden ampliamente. Son esas las razones que explican por qué en lo que va de este año hemos sido testigos de la muerte de tantas personas famosas y por qué apreciamos más sus legados. (Con datos tomados de la BBC y el portal iflscience.com)



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