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Estos alimentos que pueden provocar dolor de cabeza


Un médico y un nutricionista señalan algunos que debes evitar para no tener dolor de cabeza 

Tener cuidado con ellos te puede ayudar
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15/10/2018

Pese a que la ingesta de algunos alimentos y una estructuración incorrecta de la dieta pueden dar lugar a la aparición de dolores de cabeza, lo cierto es que tanto cefaleas como migrañas se producen, en ocasiones, por otros factores que no tienen que ver con la alimentación.

Tamara Louro, del Institut Català de la Salut, en una entrevista a La Vanguardia, explic que hay muchos tipos de cefaleas, pero existen fundamentalmente dos grandes grupos: por un lado, está la llamada cefalea tensional, de mayor prevalencia en la población general, una especie de dolor que, dicho de forma sencilla, es como llevar una especie de casco que nos aprieta el cráneo, y, por otro lado, la migraña, que es un dolor más complejo, más localizado.

Louro añade que, a la hora de combatir las migrañas, es fundamental “una buena higiene del sueño, horarios de comida regulares, ejercicio y evitar los alimentos desencadenantes".

Es lo que Louro denomina “alimentos gatillo”, es decir que por sí solos pueden precipitar el dolor de cabeza, y que a menudo se pueden descartar de la dieta por un método de ensayo-error. Son los alimentos conocidos como precipitantes, cuya ingesta unas tres horas antes se ha relacionado con la aparición de la migraña.

Los desencadenantes: del cheddar a las nueces

 

Algunos de los más comunes son el chocolate, el plátano, los frutos secos, los cítricos, los picantes, el queso añejo (especialmente el Cheddar), los lácteos y algunos aditivos como el glutamato monosódico, presente en numerosos productos procesados. Louro recomienda no retirarlos de golpe, sino hacerlo progresivamente hasta dar con aquel que actúa como precipitante.

La fiebre ‘low-carb’

 

El nutricionista de Medicadiet, Álvaro Sánchez, resalta que muchas personas padecen dolores frecuentes de cabeza sin ser conscientes de que se debe a una incorrecta (o nula) ingesta de carbohidratos a lo largo del día.

Si no consumes suficientes carbohidratos a lo largo del día y haces una dieta basada en proteínas, es probable que te duela la cabeza, pues lo que tienes es una hipoglucemia”, señala.

Para evitarlo, es fundamental “comer algo de carbohidrato en cada comida, para garantizar la estabilidad de los niveles de glucosa en sangre”, indicó al diario español.

El café

Pese a que diversos estudios han relacionado el consumo de cafeína con las cefaleas, también es cierto, por otra parte, que se da la paradoja de que “la abstinencia de la cafeína es un motivo de dolores de cabeza para muchos pacientes”, señala Louro. Sánchez, por su parte, recomienda reducir el café “y tratar de averiguar si en esos dolores de cabeza que se producen al reducir la cafeína no hay también otros motivos que podemos estar pasando por alto”.

El déficit de vitamina B2 y la vitamina C

Diversos estudios científicos han relacionado también el déficit de vitamina B2 con los dolores de cabeza, algo que, para Sánchez, suele ser menos habitual, ya que la mayoría de personas presenta unos niveles aceptables de esta vitamina, “presente sobre todo en los productos proteicos, cereales y derivados”.

Lo mismo ocurre con la vitamina C, que influye en la síntesis de las postglandinas y podría ocasionar, si se produjese un déficit, dolores de cabeza. La solución para garantizar unos buenos niveles de vitamina C es, para Sánchez, tan sencilla como “ingerir cinco porciones de fruta y verdura al día”. El nutricionista recomienda, asimismo, apostar por alimentos con grasas insaturadas, como el aceite de oliva o los pescados azules, pues este tipo de grasa tiene propiedades antiinflamatorias.

Los pescados contienen, además, ácidos grasos esenciales Omega 3, “que también tienen relación con la inflamación”. Louro, por su parte, alerta de que en ocasiones un exceso de analgésicos durante un tiempo prolongado puede tener también consecuencias y agravar las migrañas en lugar de aliviarlas. “El abuso de analgésicos puede acabar siendo un factor que precipita y en ocasiones se requiere incluso realizar una limpieza en algunos pacientes con migrañas”, afirma.

 

 



 




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