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¿La comida ‘chatarra’ puede ser saludable?


La clave para no subir de peso ni tener problemas de salud está en retirar algunos ingredientes y aumentar otros. Mira estos ´'tips' para comer hamburguesas y pizzas

El exceso de sal puede aumentar la presión sanguínea y ser nociva para la salud
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11/08/2016

Los alimentos que más placer aportan al paladar suelen ser, por desgracia, los más altos en grasas y calorías. Tanto la pizza como la hamburguesa o la comida frita son casi prohibidas por los daños que causan en la salud y la estética. Pero esa concepción puede cambiar, según explica la nutricionista Jackie Lynch en su libro The Right Bite (El mordisco correcto), donde revela las claves para consumir este tipo de platos evitando, en la medida lo posible, sus efectos colaterales y rescatando los aportes nutricionales que pueden tener.

La comida que se denomina ‘rápida’ tiende a ser “alta en azúcares y suele estar refinada con carbohidratos que provocan un aumento de peso, contiene grasas saturadas perjudiciales para el corazón y tanta sal que puede aumentar la presión sanguínea”, explica Lynch, pero tras ese desolador anuncio asegura que también contiene beneficios “sorprendentes” para la salud.

Claves para comer...

Hamburguesas
Una hamburguesa, con papas fritas y gaseosa, contiene cerca de 1.000 calorías, lo que equivale a la mitad de la energía recomendada para las mujeres, explica el diario español ABC.

En ese caso, Lynch aconseja comer una hamburguesa que no tenga queso, quitarle el pan, evitar las papas fritas y la mayonesa. De esa forma, se reduce la ingesta de grasas saturadas y calorías.

La pizza
Laa especialista sugiere añadir alimentos nutritivos como pimientos, champiñones, cebollas o espinacas para aumentar el contenido de fibra y ayudar a neutralizar el exceso de grasa. Además, añade, este tipo de ingredientes contienen antioxidantes, vitaminas y magnesio para ayudar a la función inmune y aumentar los niveles de energía.

Pollo frito
Una de las delicias que habitualmente se consume en el país, está asociado a un “incremento en el riesgo cardiovascular como la alteroesclerosis, es decir, cúmulos de grasa en los depósitos de las arterias” explica Lynch. Y con este plato, no hay vuelta atrás. Lo ideal es que no esté frito y buscar versiones a la plancha y, cuando es inevitable comerlo frito, sugiere quitarle la piel para reducir la ingesta de grasa.
Por otra parte, Lynch aconseja prestar atención a la comida que se anuncie como ‘crujiente’. “Cualquier cosa que sea crujiente tiende a ser frito, lleno de grasas y calorías” asegura.

Otros platos
De manera general con todo tipo de comida, se debe analizar cuáles de los ingredientes son sanos y decantarse por ellos. El problema, señala Lynch citada por ABC, es que muchos platos vienen acompañados de salsas cremosas y azucaradas que conviene evitar por su alto aporte calórico



 




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