AL FIN VIERNES

Emojis, el mundo secreto que guardan los 'celus'


‘Caritas’ que hablan por vos. El filme animado cuenta qué es lo que pasa dentro de un celular y los problemas que atraviesan los emoticones en Textópolis

El emoji Gene vive en Textopolis, una ciudad digital dentro del teléfono de su usuario Alex

11/08/2017

Dentro de tu teléfono móvil existe todo un mundo secreto nunca antes visto. Oculta tras la aplicación de mensajería instantánea, se encuentra una bulliciosa ciudad llamada Textópolis, donde viven y trabajan todos tus emoticones favoritos. 

Emoji: la película muestra que cada emoticón cumple una función concreta, por lo que siempre debe estar preparado con su mejor cara por si es seleccionado por el usuario del móvil. 

En este mundo cada emoticón tiene una sola expresión facial, excepto Gene (T.J Miller), que nació con una falla técnica que le provoca cambiar su semblante de manera descontrolada. 

Determinado a convertirse en normal como el resto de emojis, Gene recurre a la ayuda de su mejor amigo Choca esos 5 y de la famosa Rebelde, una emoticona hacker. Juntos se embarcarán en una épica ‘app-ventura', en la que navegarán por las profundidades del teléfono y sus aplicaciones y se enfrentarán con múltiples virus para encontrar el código que solucione el problema de Gene. 

ALGUNAS CURIOSIDADES
Christina Aguilera pone su voz a Akiko Glitter, de la aplicación Just Dance. Por su parte, la colombiana Sofía Vergara personaliza al ícono de la bailarina.
Una de las aplicaciones por las que pasarán los protagonistas del filme es Spotify. La popular app de reproducción de música vía streaming será parte esencial de la película gracias a un acuerdo con Sony Pictures Animation (SPA).

No es la primera vez que Miller pone su voz en un filme de animación. Él fue Fred en Big Hero 6 y Tuffnut en la franquicia Cómo entrenar a tu dragón.  
Anna Faris también actúa en Emoji, como Jalibreak, que es el tercer papel de su carrera en el género de animación.
Sony, Warner Bros. y Paramount Pictures se enfrentaron por los derechos de la película, que finalmente logró Sony tras pagar $us 1 millón.