NICARAGUA

El terrible relato del reo al que los policías le sacaron los testículos


Según el denunciante, el hecho sucedió luego de que participara en una protesta contra el presidente de Nicaragua

El detenido se encuentra recuperándose en una clínica. Imagen referencial
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17/09/2018

Un hombre arrestado en Nicaragua por, supuestamente, haber participado en una protesta contra el presidente Daniel Ortega denunció este lunes que un grupo de policías le arrancó los testículos, durante una sesión de tortura.

"Ellos llegaron tirando balazos, me pegaron uno en una rodilla, me pegaron con un (fusil) AK-47, me torturaron, me pusieron un pañuelo en la boca, me metieron un cuchillo en mis partes íntimas, me sacaron mis testículos", dijo Bryan Calderón a periodistas, vía telefónica desde un hospital al norte de Nicaragua.

El suceso ocurrió el 30 de agosto pasado en una comunidad rural del municipio de Pueblo Nuevo, al norte de Nicaragua, dijo su media hermana, Antonia Cruz, en rueda de prensa en Managua.

Calderón dijo tener miedo de que le den de alta del hospital, porque "no quiere volver a esa cárcel".

Cruz afirmó que su hermano ya había vuelto a casa tras sufrir la tortura, pero que un oficial identificado como Martín García llegó a la vivienda y volvió a golpear a Calderón, quien en ese momento estaba dentro del baño sentado en una silla de ruedas, ya que no volvió a caminar tras las supuestas torturas.

La víctima también identificó al agente Erwin López como uno de sus agresores, según la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

"Quienes deberían estar presos son los oficiales Martín García y Erwin López, porque en nuestro país la tortura está prohibida", sostuvo el abogado de la CPDH, Pablo Cuevas, ante periodistas.

Nicaragua vive actualmente la crisis más severa de su historia en tiempos de paz, como producto de múltiples protestas contra Ortega desde abril pasado.

La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) ha responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", así como por ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual.

Ortega ha rechazado cada señalamiento e insiste en que todo se trata de un "golpe de Estado".

Las manifestaciones contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de 11 años en el poder.



 




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