CULTURA

“El cuento es un gran ejercicio de frustración”


Esta noche en La Paz, a las 19:30, en la Cinemateca Bolivia, se presenta el primer libro de cuentos del autor boliviano Sebastián Antezana, Iluminación (Editorial El Cuervo)


13/07/2017

Iluminación se titula el primer libro de cuentos de Sebastián Antezana, ganador del Premio Nacional de Novela en 2008 con La toma del manuscrito, y que también publicó la nouvelle El amor según en 2011.

Seis de los siete cuentos tienen como protagonistas a una pareja, y exceptuando el primero, que habla de una relación padre e hijo, los otros son de parejas que rompen, o están por hacerlo

¿Cuál fue la búsqueda que hacías al escribir estas historias?

Si yo tuviera que señalar un factor común en los cuentos, señalaría, tal vez, la formación de un cierto espectro de familia en todos ellos, un espectro compuesto por personas desconectadas, parejas conflictivas, padres e hijos con relaciones poco tradicionales e incluso animales y sus dueños. Esas difusas formaciones familiares, que tienen tanto de fantasmagóricas o de desplazadas como de realistas, son quizás uno de los núcleos del libro. Es, como digo, algo poco claro, en parte porque no escribí los cuentos de este libro pensando en publicarlos, es decir, no los escribí de forma unitaria con un proyecto en la cabeza, sino que los fui sacando de forma desordenada y obedeciendo a otros proyectos con otras motivaciones, y solo al final, luego de que pasaron los años y de reunir unos cuantos textos que me parecieron adecuados, vi qué podía hacer con ellos un libro.     

Como los samples en la música, insertaste frases y citas de otros autores en tus cuentos, o hiciste un cover de un artículo de Neil Gaiman, si seguimos la referencia musical, y la referencia kafkiana en el cuento Ante la ley ¿Esto es solo un guiño literario o vas a experimentar más con esto?

La literatura es un gesto de reciclaje por excelencia, una larga charla en la que siempre estamos citando a otros, y me parece que esto hay que reconocerlo y celebrarlo, pero pese a que lo hago en Iluminación quizás ese no es un lugar en el que me quiera siempre quedar. La novela en la que vengo trabajando hace ya muchos años, por ejemplo, no tiene ningún cover o sampleado literario evidente, pero en cambio sí tiene muchos momentos de encuentro con la música.   

 Algunos autores dicen que prefieren el cuento porque les van más las carreras de velocidad que las de fondo (que sería la novela); otros hablan de la perfección que debe tener un cuento, y pienso en Adjskilsen que dijo (no sé si será cierto) que el cuento le daba la “facilidad” de no acabar una historia sino sabe cómo hacerlo. En tu caso, ¿cómo encarás un cuento y qué te interesa de esta forma de narración?

Encaro el cuento con mucha inseguridad y mucha cautela. El cuento es un género que me cuesta muchísimo, quizás porque demanda (o me parece que demanda) una justeza, una verticalidad o intensidad, que quizás la novela u otros géneros no exigen de la misma forma. Siempre me ha parecido que escribir un buen cuento, verdaderamente un buen cuento, es una de las cosas más difíciles que hay. Pero también está lo que dices, que pese a su rigor quizás el cuento te permite salidas menos tradicionales y, así, más llamativas que otros géneros, giros que le dan a los textos un carácter menos ortodoxo. Lo que a mí me interesa del género es un poco eso, la dificultad que me implica, el miedo que me mete, lo mucho que me obliga a corregir y corregir, es un gran ejercicio de frustración. Quizás no haya mejor gesto para un escritor (o para alguien que quiere ser escritor, o para alguien que quiere escribir) que escribir un cuento de diez páginas y pasarse cuatro o cinco años puliéndolo.   

¿Tenés un libro que sea como tu biblia a la que recurrís cuando tenés bloqueos? ¿O qué hacés cuando no podés con la página en blanco?

No tengo ninguna biblia. O, lo que es parecido pero no es igual, tengo muchas biblias. Cuando me bloqueo tiendo, por lo general, a leer poesía. No sé por qué, porque muchas veces no me desbloquea, pero por lo general me pongo a leer poesía. Pero leo poesía también cuando estoy fluyendo bien. La leo siempre. Me gusta mucho y aprendo siempre mucho de ella, porque me interesa el trabajo con los ritmos y el trabajo con el lenguaje. Al final de cuentas eso es lo que es el estilo: la conjunción de una mirada, un ritmo y un tipo de lenguaje.



En esta nota



e-planning ad